POLÍTICA Reformas económicas requieren diálogo, señala Ávila
El presidente del Senado, Diego Ávila, abordó las solicitudes del sector empresarial cruceño, que demandó una mayor agilidad en la implementación de soluciones ante la crisis económica. Reconoció que la situación es grave y que Bolivia necesita reformas significativas, pero subrayó que estas no pueden ser resueltas de manera inmediata y requieren consensos políticos y sociales.
Las declaraciones de Ávila se producen después de que las cámaras Cainco y CAO manifestaron la necesidad de adoptar medidas más veloces para mitigar los problemas que afectan la producción. El presidente del Senado aclaró que el Parlamento está trabajando en su propia agenda de reformas, incluida la justicia, mientras comienza a incorporar las normas relacionadas con la economía.
"La situación económica es preocupante para todo el país y no se solucionará de forma mágica en un corto plazo", indicó Ávila, quien agregó que se requieren cambios profundos en múltiples áreas para poder abordar la crisis efectivamente.
La respuesta del presidente del Senado también sugiere que existe una diferencia de ritmo entre los tiempos del sector productivo y los del Estado. El presidente de Cainco, Jean Pierre Antelo, había mencionado que en Bolivia operan "dos relojes": el de la economía, que refleja pérdidas inmediatas, y el del gobierno, que avanza a un ritmo más lento en cuanto a soluciones.
Klaus Frerking, presidente de la CAO, también expresó su preocupación por las dificultades que enfrenta el sector productivo debido a la escasez de combustibles y las condiciones necesarias para invertir y producir. Ambas cámaras pidieron respuestas más rápidas para evitar el agravamiento de la crisis.
Ávila también resaltó que la implementación de reformas económicas no solo depende de la definición técnica de las medidas, sino que es crucial construir consensos para asegurar su viabilidad. Afirmó que los cambios propuestos podrían alterar las relaciones entre los diversos factores que influyen en el crecimiento económico, incluso en lo que establece la Constitución.
Recuperando la experiencia histórica de Bolivia en los años 80, Ávila recordó que las reformas de esa época no se lograron de un solo golpe, sino que fueron el resultado de un proceso largo que demandó múltiples decisiones a lo largo de los años. "No es algo que se resuelva con una vara mágica", concluyó.
La discusión actual pone de manifiesto la urgencia de las reformas económicas. Mientras que los sectores productivos exigen soluciones inmediatas ante problemas que ya impactan sus operaciones, el Senado reconoce la necesidad de un enfoque más profundo que implique la formación de acuerdos para garantizar la efectividad de cualquier medida adoptada.