Voces del Oriente
POLÍTICA

La controversia del ministro Espinoza y su manejo de la deuda del Estado con DTV

· Marcelo Saucedo

Quya Reyna, escritora y analista, ha comparado las explicaciones ofrecidas por el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, sobre la compra de un vehículo Audi Q4, con la frase célebre del exmandatario Jaime Paz Zamora: “fueron errores, no delitos”. Esta comparación ha surgido en medio de un mar de dudas sobre las declaraciones patrimoniales del ministro, lo que ha llevado a cuestionar si está utilizando su posición para responder a las críticas que enfrenta.

La frase de Paz Zamora fue utilizada como defensa ante acusaciones de narcotráfico durante su gestión, y parece haber resurgido en la administración actual de Rodrigo Paz. Este patrón de justificar acciones controvertidas como meros errores se hace evidente en el caso de Espinoza, quien declaró haber adquirido un auto de lujo por un valor cercano a $60,000, pero lo reportó a la Contraloría por un monto de 50,000 bolivianos, lo que plantea serias interrogantes sobre su transparencia fiscal.

La compra del Audi Q4 ha destapado otras irregularidades en las declaraciones patrimoniales del ministro. Espinoza no incluyó correctamente los vehículos en su más reciente declaración a la Contraloría; esto incluye tanto el auto que vendió como el nuevo. Además, se observó que sus declaraciones de noviembre de 2025 y junio de 2026 no se alinean con sus ingresos, lo que genera más dudas sobre su capacidad económica para realizar tal compra, considerando que su salario fue reducido a 11,000 bolivianos.

Espinoza ha respondido a la controversia señalando que la discrepancia en la declaración de su vehículo fue un "error de su tramitadora". Sin embargo, este argumento ha sido recibido con escepticismo, dado que la evasión de impuestos podría implicar delitos graves, no simples equivocaciones.

Adicionalmente, el ministro ha anunciado que revisará una solicitud sobre una deuda de 3 millones de bolivianos que tiene el Estado con DTV, lo que plantea la pregunta sobre si esta decisión está motivada por un deseo de respuesta ante las críticas y si podría considerarse un abuso de su cargo.

La discusión en redes sociales ha crecido, con un llamado generalizado para que Espinoza dimita de su puesto. Su eventual renuncia podría significar un cambio significativo dentro del gobierno, ya que sería una de las pocas figuras fuertes que quedaría tras las salidas de varios ministros y viceministros, lo cual podría reflejar un debilitamiento del actual régimen.

Más de Política