ECONOMÍA Exomad: Una empresa boliviana con proyección internacional
Diego Justiniano, junto a Bart Collier, fundó Exomad en 2011 con la ambición de crear una empresa boliviana con proyección global. En la actualidad, Exomad se ha convertido en un referente en la exportación de productos forestales y en la innovación en la captura de carbono, superando las 430.000 toneladas de dióxido de carbono capturadas y operando en más de 22 países.
La historia de Exomad comienza con la exportación de madera, pero la visión de sus fundadores los llevó a buscar una industria propia. En 2012, Justiniano pasó seis meses en China, donde pudo conocer mejor las necesidades del mercado, lo que motivó la necesidad de invertir en tecnología y en su primera fábrica de laminación de madera en 2013. Para 2015, esta planta se había convertido en la más grande de Bolivia.
Justiniano destaca que la comprensión del mercado internacional fue clave para el desarrollo de la empresa. A medida que fueron incorporando tecnología moderna, lograron competir en el ámbito global, convirtiéndose en la mayor empresa forestal exportadora de Bolivia, con una producción diaria de más de 100.000 partes y piezas de instrumentos.
Innovación y Sostenibilidad en Exomad Green
El surgimiento de Exomad Green fue una respuesta a la problemática del desperdicio en la industria forestal. En 2021-2022, la empresa identificó que más del 50% del tronco de los árboles se desperdiciaba. Con el fin de aprovechar estos residuos, se desarrolló el proyecto de biochar, un método de captura de carbono que permite utilizar desechos orgánicos en la producción de un carbón vegetal especial.
La producción de biochar se realiza a través de un proceso de pirólisis a altas temperaturas y en ausencia de oxígeno, lo que permite almacenar dióxido de carbono durante siglos. Para validar su efectividad, Exomad sigue la metodología de Puro.Earth, un estándar internacional que asegura la trazabilidad de la producción y su aplicación.
Con más de 700 colaboradores directos en Exomad, la mayoría de ellos en áreas rurales, la empresa tiene el potencial de generar un impacto significativo en la economía boliviana. Justiniano estima que el mercado verde en Bolivia podría superar los $us 2.000 millones, ofreciendo nuevas oportunidades de empleo y divisas en un contexto donde la industria del gas disminuye.
Con planes de expansión en Brasil y Perú, Justiniano visualiza un futuro donde Exomad siga siendo una empresa boliviana, pero con una sólida presencia internacional. Su experiencia demuestra que el arriesgarse y adaptarse a las demandas del mercado son esenciales para el crecimiento empresarial.