SOCIEDAD El papel fundamental de los tratadores en la ganadería de élite
El éxito en la exhibición de ejemplares bovinos no solo se mide por los premios obtenidos, sino también por el arduo trabajo de quienes los cuidan. Cada reconocimiento es un tributo al esfuerzo de los tratadores, quienes se encargan de la alimentación, higiene y salud de los animales, asegurándose de que se destaquen en las competencias.
Sebastián, un joven tratador de 19 años de la cabaña El Trébol, vive la adrenalina en la pista de juzgamiento, donde su corazón late con fuerza al escuchar el anuncio del gran campeón. La alegría que siente al ver a su animal premiado refleja no solo el triunfo, sino también el resultado de su dedicación.
Los tratadores se convierten en parte integral del evento, quedándose en los predios de Fexpocruz para brindar atención continua a sus animales. Su labor incluye mantener el pelaje brillante, la limpieza adecuada y el cuidado minucioso de cada detalle que influye en la presentación de los ejemplares ante el jurado y el público.
Alfredo, encargado de la ordeña de vacas lecheras, destaca la importancia de cuidar la salud de los animales, indicando que es crucial evitar problemas como la mastitis. Su rutina comienza a las 5:00 de la mañana, creando un lazo especial con los animales a través de la atención y el cariño que les brinda.
Yamil Rojas, un tratador de 25 años, menciona que su interés por el cuidado animal se despertó en la infancia, pero fue en su trabajo donde realmente desarrolló una fuerte conexión. Estudió Agropecuaria y asegura que, aunque es un trabajo demandante, es profundamente gratificante.
Luis Alberto Pérez, quien ha trabajado siete años en la cabaña Las Maras, se enfoca en mantener a los animales cómodos y bien cuidados durante la feria. Señala que uno de los mayores desafíos es acostumbrar a los animales al bullicio de la exposición, pues provienen de un entorno más tranquilo. Su trabajo es esencial para lograr exhibiciones exitosas.
Juan Carlos Portales, con ocho años de experiencia, comparte su pasión por el trato con los animales, destacando que el vínculo que se forma con ellos es similar al de una relación familiar. Sin embargo, la despedida cuando un animal es vendido puede ser dolorosa, pues uno se apega a ellos durante el tiempo de cuidado y entrenamiento.
Gracias a estos tratadores y los esfuerzos de los criadores, la calidad de la genética bovina en Bolivia está en constante mejora, abriendo puertas a mercados internacionales. Compradores de Brasil, Guatemala, Ecuador y México han mostrado interés en los ejemplares de alta calidad durante eventos como Expocruz, lo que refleja el crecimiento y potencial del sector ganadero boliviano.
El embajador de Panamá en Bolivia, Julio Luque, resalta el potencial productivo de la nación, afirmando que la feria Expocruz es una plataforma vital para exhibir las capacidades comerciales y ganaderas del país, y augura un futuro próspero en el sector agroindustrial boliviano.