SOCIEDAD El cerdo se posiciona en la oferta gastronómica boliviana
En el marco de la feria Expocruz, el cerdo ha captado la atención de los visitantes, quienes se ven atraídos por el aroma de la carne asada que permea el ambiente. Este evento se ha convertido en un escaparate para mostrar la versatilidad de la carne porcina, que va más allá del clásico chicharrón.
Empresas como Charito y Chavela están presentando una amplia gama de productos elaborados a base de cerdo. Entre ellos, se pueden encontrar cortes ideales para la parrilla, así como chorizos y salchichas, que buscan atraer a los asistentes a través del sabor.
Las degustaciones se han convertido en una estrategia clave para estas empresas. Al ofrecer pequeñas porciones, logran despertar la curiosidad del consumidor y facilitar la decisión de compra, lo que puede llevar a que un nuevo corte o producto conocido termine en la mesa de los bolivianos.
Charito destaca por su variedad en embutidos, que incluye chorizos parrilleros y criollos, mientras que Chavela se enfoca en ofrecer carnes y chorizos ideales para los amantes de la parrilla. Ambas compañías están orientadas a captar el interés de un público que busca nuevas opciones.
El sector de la carne porcina en Bolivia ha visto un notable crecimiento. Según el Ministerio de Desarrollo Productivo, la producción de carne porcina alcanzó las 131.500 toneladas en 2025, un aumento significativo respecto a las aproximadamente 95.000 toneladas de 2015.
Con el reconocimiento sanitario de Santa Cruz como zona libre de peste porcina clásica en 2026, los productores vislumbran la posibilidad de exportar carne de cerdo, lo que representaría una oportunidad para diversificar mercados y aumentar el valor de esta cadena productiva.
La feria Expocruz se presenta como un espacio ideal para que las empresas del sector exhiban sus productos. El interés del público se refleja en la cantidad de personas que se detienen a degustar, lo que evidencia el creciente lugar del cerdo en la gastronomía boliviana.
A medida que los asistentes prueban un trozo de carne o un chorizo recién hecho, el cerdo busca ganar un lugar en el paladar de los bolivianos, mostrando que, a través de degustaciones, se puede generar un vínculo más fuerte con el consumidor.