POLÍTICA Detención de asesor presidencial en medio de un tiroteo genera incertidumbre
Un ataque a tiros contra la abogada y activista Nadia Beller el lunes 17 de agosto en Santa Cruz de la Sierra, ha desencadenado un escándalo en el círculo cercano del presidente Rodrigo Paz. Beller recibió tres disparos y su estado de salud es crítico. Horas después del incidente, la Policía arrestó a Fernando Cerimedo, un consultor político argentino y estrecho colaborador de Paz, en el aeropuerto Viru Viru, mientras aparentemente intentaba abandonar Bolivia. Las investigaciones apuntan a una posible relación entre Cerimedo y el ataque, sugiriendo un conflicto personal entre él y Beller.
La detención de Cerimedo no es un hecho menor, ya que su cercanía con la presidencia genera tensiones en el Gobierno. Conocido por su influencia en campañas políticas de la nueva derecha en Latinoamérica y su trabajo con Javier Milei, su arresto plantea cuestionamientos sobre su acceso y poder dentro del entorno presidencial. Su perfil ha sido definido por su conexión con importantes figuras políticas, lo que añade un matiz delicado a la situación actual del Gobierno de Paz.
El ataque contra Beller fue perpetrado por dos individuos que, según informes policiales y grabaciones de cámaras de seguridad, se hicieron pasar por repartidores de comida. Uno de ellos se acercó a Beller y le disparó tres veces, mientras el cómplice sustraía sus pertenencias antes de huir en una motocicleta. La detención de Cerimedo, que estaba intentando volar a Buenos Aires, ha llevado a las autoridades a investigar si existe un vínculo entre él y el ataque contra Beller, aunque su arresto no implica una acusación formal en su contra.
La figura de Cerimedo ya había sido objeto de controversias en el ámbito internacional. En Brasil, estuvo bajo investigación por su presunta participación en la difusión de información errónea durante las elecciones y su vinculación con un intento de golpe contra Lula. Su reciente detención en Bolivia por un caso de gravedad extrema vuelve a situar su nombre en el centro de atención y obliga al Gobierno de Paz a lidiar con múltiples interrogantes, como la naturaleza de su relación con Cerimedo y el grado de influencia que este tenía.
Las preguntas que surgen son inquietantes: ¿qué tipo de relación mantenía Cerimedo con el presidente Paz?, ¿cuál era su influencia en el Gobierno?, y ¿qué circunstancias llevaron al ataque contra Beller? La investigación en curso debe aclarar estos puntos, mientras el caso se convierte en un desafío político significativo para el equipo presidencial.