ECONOMÍA Cisterneros anuncian paro indefinido por deudas de YPFB y aumento en el diésel
Los transportistas de combustibles a través de cisternas han decidido implementar un paro nacional indefinido como medida de presión por las deudas que YPFB mantiene con ellos y por el impacto del alza en el precio del diésel, que ha incrementado considerablemente sus costos operativos. El líder del sector, Sergio Kosky, advirtió que esta situación pone en riesgo la continuidad del servicio debido a que han llegado a un punto crítico en su capacidad financiera.
Kosky también denunciaba que YPFB no ha cumplido con sus obligaciones de pago por los servicios de transporte, indicando que algunos transportistas acumulan atrasos de hasta cinco meses. Además, enfrentan largas esperas para poder cargar y descargar combustible, lo que agrava aún más su situación económica.
El aumento en el precio del diésel ha complicado aún más la situación. En septiembre, el dirigente mencionó que el precio había pasado de aproximadamente Bs 9,80 a cerca de Bs 18 por litro, lo que ha hecho poco viable la operación de las empresas cisterneras, generando la necesidad de ajustar los costos de flete para adaptarse a este nuevo contexto.
La falta de actividad en los camiones cisterna podría desencadenar problemas en la cadena de suministro, ya que estos vehículos son los encargados de transportar gasolina y diésel desde los puntos de almacenamiento hasta las estaciones de servicio. En Sucre, ya se han registrado filas de cisternas y demoras en la distribución de diésel, mientras los transportistas continúan reclamando por los pagos que se les adeudan.
Previamente, el conflicto entre el Gobierno y los transportistas había alcanzado acuerdos, como el del 29 de agosto, en el que se estableció un entendimiento para regularizar las deudas y revisar las condiciones económicas del transporte, lo que había evitado una medida de presión anterior. Sin embargo, las nuevas demandas indican que el desacuerdo sobre los costos del transporte y el abastecimiento de combustibles persiste.
La principal inquietud ahora se centra en las posibles repercusiones que una paralización indefinida del sector tendría sobre la distribución de gasolina y diésel en todo el país, afectando la disponibilidad de estos combustibles en las estaciones de servicio.