SOCIEDAD Aumento de costos y escasez de vuelos complican los desplazamientos en Bolivia
En Bolivia, la escasez de combustible y la disminución de vuelos están complicando y encareciendo los viajes internos. Actualmente, Boliviana de Aviación (BoA) opera solo con 10 de sus 19 aeronaves, lo que ha llevado a que alrededor del 20% de la demanda no sea atendida adecuadamente.
Los buses interdepartamentales enfrentan largas filas, llegando a esperar hasta cinco días para poder abastecerse de diésel. Este escenario ha provocado que muchos pasajeros opten por viajar solo por razones laborales, de salud o familiares, ya que los costos actuales son elevados y las opciones de vuelo limitadas.
La gente está viajando más por necesidad, por trabajo, salud o una cuestión familiar, pero ya no tanto por turismo, porque está realmente caro viajar dentro del país y es muy raro conseguir un vuelo para el día.
El incremento de tarifas es notable. Por ejemplo, el precio de un pasaje de Santa Cruz a Cochabamba ha aumentado considerablemente, pasando de Bs 300 a más de Bs 800. En el caso de Sucre, los boletos que antes costaban alrededor de Bs 290 ahora superan los Bs 540.
La situación se complica aún más considerando que BoA ha reportado una ocupación superior al 90% en sus vuelos, lo que indica una demanda insatisfecha. El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, aseguró que la flota de BoA es insuficiente y que hasta agosto se registraron más de 4,800 vuelos retrasados.
El transporte terrestre también se encuentra en crisis. Silvestre Suzaño, secretario de Relaciones del Transporte Interdepartamental, indicó que solo se está operando entre el 30% y el 40% de la capacidad habitual debido a la falta de combustible. Algunos transportistas recurren al mercado informal donde el diésel se vende a precios muy elevados.
Los efectos de esta crisis son significativos para los viajeros, quienes ahora deben planificar con mayor antelación y enfrentarse a costos incrementados. A medida que la situación se agrava, la posibilidad de trasladarse por motivos laborales o de salud se vuelve cada vez más difícil y costosa.
En regiones donde se utilizan múltiples modos de transporte, como buses, avionetas o embarcaciones, las complicaciones son aún más evidentes. Los pasajeros se ven obligados a hacer escalas y pagar precios elevados, lo que afecta su movilidad.