POLÍTICA Apoyo legislativo a la importación privada de combustibles en Bolivia
Los diputados Carlos Alarcón y Catherine Pinto han considerado como positiva la autorización que permite a una refinería privada importar crudo para generar diésel y gasolina en el país. Ambos legisladores, sin embargo, han subrayado que esta medida debe estar acompañada de condiciones que aseguren su éxito.
Alarcón, de la bancada Unidad, ha manifestado que la participación del sector privado en la elaboración de combustibles puede ser un paso significativo para diversificar los canales de producción y distribución. En sus palabras, "es un avance importante que se está dando en Santa Cruz, donde se está preparando la habilitación de refinerías privadas".
No obstante, el diputado también indicó que la entrada de privados no solucionará por completo los problemas del sector hidrocarburífero. Por lo tanto, Alarcón ha solicitado una reforma estructural integral que contemple la revisión de YPFB y sus operaciones en el marco de la constitución actual.
Por su parte, la diputada Pinto ha señalado que el Decreto Supremo 5644 abre la puerta para que las empresas privadas realicen inversiones en este ámbito. Ella ha hecho hincapié en el acuerdo alcanzado en Cuatro Cañadas, Santa Cruz, como ejemplo del avance de la inversión privada en el sector.
Sin embargo, Pinto ha pedido al Ejecutivo que agilizara los trámites necesarios para facilitar estas inversiones, subrayando que es esencial que los procesos no se vean afectados por la burocracia. "Es fundamental que los tiempos se acorten y que se brinden las condiciones necesarias para que las empresas puedan invertir sin excesivas demoras".
En cuanto a la viabilidad de estas inversiones, la diputada ha destacado que las condiciones económicas de las empresas también juegan un papel crucial, haciendo mención al tratamiento fiscal y la necesidad de reducir los tiempos administrativos para que el nuevo marco normativo se traduzca en un proceso más eficiente.
Las opiniones de Alarcón y Pinto surgen tras la reciente autorización para que una refinería privada importe crudo, lo que representa un cambio significativo en la política de producción de combustibles. Ambos coinciden en que esta apertura puede ser útil, aunque desde perspectivas divergentes: mientras Alarcón aboga por un cambio estructural, Pinto se enfoca en simplificar procedimientos y mejorar las condiciones para la inversión privada.