Voces del Oriente
ECONOMÍA

Mejillones: una nueva puerta al comercio boliviano

· Julio Salvatierra

El puerto de Mejillones, ubicado en Chile, busca integrarse activamente en las exportaciones bolivianas, enfocándose principalmente en los productos agroindustriales provenientes de Santa Cruz. Su propuesta incluye no solo un acceso directo al océano Pacífico, sino también una infraestructura robusta y desarrollos logísticos que facilitarán este objetivo.

Roberto Ruiz, cónsul general de Chile, destacó durante el Consejo Empresarial Binacional Bolivia-Chile, realizado en Santa Cruz, que Mejillones debe convertirse en una salida estratégica para la economía boliviana, señalando que se puede transformar en una gran puerta de salida para productos nacionales.

Juan Alberto Ruiz Cuéllar, gerente general del Complejo Portuario Mejillones (CPM), presentó las capacidades del puerto, que cuenta con nueve terminales portuarios, tanto multipropósito como de uso público, además de una red de conectividad vial y ferroviaria que asegura una operación continua durante todo el año.

El interés del puerto no se limita a la minería sino que también se extiende a la producción agrícola y ganadera del oriente boliviano. Ruiz Cuéllar mencionó el potencial de incrementar la superficie sembrada y citó ejemplos de alimentos bolivianos que podrían llegar a mercados asiáticos, como Japón, China y Corea.

"¿Cómo sale la soya del oriente de Bolivia?" planteó Roberto Ruiz, pidiendo que se convierta la discusión logística en una política de Estado.

En 2025, el complejo movilizó 6,7 millones de toneladas, un 16% más que el año previo, con un desglose que incluye 1,29 millones de toneladas en contenedores, 1,22 millones de toneladas de cobre y 3,72 millones de toneladas en graneles. Ese año, atendieron 446 naves y gestionaron 163.000 TEU, según datos del CPM.

El CPM también planea un desarrollo a largo plazo, disponiendo de 47 hectáreas destinadas a empresas de diversas industrias, que incluirán almacenamiento y espacios para proyectos específicos en la zona portuaria.

El Terminal 1 del puerto, operado por Puerto Angamos, está diseñado para manejar carga general y contenedores, con capacidad para recibir buques de gran tamaño, mientras que el Terminal de Graneles Sólidos puede gestionar más de ocho millones de toneladas anualmente.

Mejillones se vincula también con el Corredor Bioceánico Capricornio, lo que permite conectar los puertos del norte chileno con las áreas productivas de Argentina, Paraguay y Brasil, ofreciendo a Bolivia la oportunidad de acceder a esta red de infraestructura logística.

Clarivel Aparicio, del Consejo Empresarial Binacional Bolivia-Chile, enfatizó que Mejillones representa no solo una opción más, sino una alternativa eficiente en términos de costos, seguridad energética y sostenibilidad.

El cónsul chileno cerró la discusión señalando que la planificación de Mejillones debe ser a largo plazo, pensando en las futuras generaciones. Afirmó que el puerto no pretende ser la única opción para Bolivia, sino una alternativa que amplíe la capacidad de exportación del país.

Más de Economía