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ECONOMÍA

El Banco Central de Bolivia alerta sobre la reprogramación de créditos en el sistema financiero

· Sergio Justiniano

El Banco Central de Bolivia (BCB) ha señalado que, aunque el índice de morosidad del sistema financiero se situó en 2,9% al finalizar el primer semestre de 2026, lo que podría interpretarse como una señal positiva de la calidad de las carteras, la realidad es más compleja. De acuerdo con su Informe de Estabilidad Financiera, publicado en septiembre, el 12,2% de la cartera total de créditos permanece reprogramada, cifra que excede los niveles antes de la crisis sanitaria de la pandemia.

Esta reprogramación de créditos es considerada un factor crítico que debe ser monitorizado en los próximos meses junto a otros aspectos como el costo de financiamiento y el impacto de la transición cambiaria. La reprogramación se refiere a la modificación de las condiciones de un préstamo para aquellos prestatarios que no pueden cumplir con los términos originales, lo que refleja un riesgo latente en el sistema.

Desigualdad en la morosidad por sectores y empresas

El informe destaca que la reducción de la morosidad ha sido general, pero no equitativa. Mientras que la cartera de créditos a grandes empresas muestra un índice de mora de solo 1,4%, las pequeñas y medianas empresas (PYME) enfrentan un índice de morosidad mucho más alto, alcanzando el 4,9%. El BCB atribuye esta disparidad a la incapacidad de las empresas más pequeñas para lidiar con la disminución de ingresos y el aumento de costos operativos.

Los sectores económicos también presentan diferencias significativas en sus niveles de morosidad. Los más perjudicados incluyen restaurantes y hoteles (4,6%), comercio (3,7%) y transporte (3,4%). Estos sectores han experimentado mayores dificultades debido a los conflictos sociales y la escasez de combustible que afectó al país en mayo y junio de 2026.

Por otro lado, las actividades extractivas, como la minería y los hidrocarburos, registran la mora más baja del sistema, con un 0,9%, lo que sugiere que los sectores menos impactados por los bloqueos mantienen una mejor calidad en sus carteras.

El BCB ha indicado que el futuro desempeño de la cartera reprogramada dependerá de la capacidad de pago de los prestatarios y de la evolución de la actividad económica nacional. Esta situación se agrava por medidas gubernamentales recientes, como el Decreto Supremo 5630 del 8 de junio de 2026, que permite la reprogramación de créditos a prestatarios afectados por conflictos sociales y bloqueos.

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