ECONOMÍA Limitada respuesta de surtidores cruceños ante la venta de combustible importado
La gerente general de la Asociación de Surtidores de Santa Cruz (Asosur), Susy Dorado, informó que únicamente 12 surtidores han formalizado su interés en vender combustible importado por parte de empresas privadas. De este total, solo ocho han recibido la aprobación para operar bajo este esquema.
Dorado indicó que la normativa actual presenta un conjunto de requisitos y procedimientos que dificultan el acceso de más estaciones. La asociación espera que la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) realice modificaciones en las regulaciones para permitir que 55 estaciones adicionales puedan participar en la venta de combustible importado.
"En este momento, de las 12 solicitudes que se han presentado, ocho ya son válidas. Sin embargo, estamos a la espera de un cambio en la normativa que permita la inclusión de otras 55 estaciones de Santa Cruz", afirmó Dorado en una reciente entrevista con UNITEL.
Desafíos en la normativa vigente
La situación actual se origina a partir del reglamento que regula la autorización para la venta de combustibles líquidos. Este documento establece las condiciones que deben cumplir las estaciones para poder comercializar el producto importado, lo que ha sido motivo de debate entre Asosur y la ANH.
Asosur ha presentado observaciones a la ANH sobre el reglamento, buscando facilitar la incorporación de más estaciones al mercado de combustible importado. Dorado enfatizó la necesidad de revisar las exigencias, que considera excesivas y no acordes a las necesidades del sector.
- Exigencia de planos técnicos que ya están en poder de la ANH.
- Requisitos innecesarios sobre condiciones internas de las estaciones que ya fueron verificadas previamente.
- Prohibición de carga de combustible a vehículos con tanques no originales o fabricados artesanalmente.
Finalmente, Dorado destacó que algunas de las exigencias actuales no reflejan las demandas iniciales del sector para facilitar la comercialización de combustible importado. Esto ha generado preocupación en las estaciones de servicio, que buscan claridad y viabilidad en el proceso de autorización.