SOCIEDAD El sector turístico enfrenta incertidumbre tras el cierre del Ministerio
Desde que se cerró el Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía, el sector turístico ha estado en un estado de incertidumbre. A 46 días de haber solicitado una reunión con el Gobierno, todavía no se ha definido quién asumirá el liderazgo en la actividad turística ni se han claro los planes a seguir. La situación es especialmente complicada, ya que el sector busca retomar el dinamismo perdido desde mayo.
La Mesa Ejecutiva de Turismo, que agrupa a diversas entidades del sector, remitió un pedido para reunirse con el ex canciller Fernando Aramayo el 28 de julio, dado que la futura Agencia de Turismo estaría bajo su jurisdicción. Sin embargo, hasta el momento no han recibido respuesta a sus solicitudes. Helga Cisneros, presidenta de la Cámara Departamental de Hotelería de La Paz, indicó que el seguimiento a la solicitud revela que aún está en despacho sin novedades por parte de las autoridades.
La falta de respuesta por parte del Gobierno genera preocupación entre los operadores turísticos, quienes sienten que los proyectos en los que se estaba trabajando han quedado en suspenso. "No tenemos claridad sobre cómo se van a articular las políticas nacionales con los planes que desarrollan las gobernaciones y municipios", comentó Cisneros, destacando la importancia de definir la estructura que asumirá las funciones del Ministerio de Turismo
Proyectos en suspenso y marca país estancada
Entre los planes que aún no tienen un rumbo claro se encuentra el plan maestro de turismo, que se diseñó con una proyección de 10 años para guiar la actividad en el país. Este plan busca establecer una hoja de ruta que conecte las acciones de diferentes niveles de gobierno con el Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES). Sin una guía definida, las entidades subnacionales avanzan de manera aislada.
Además, la creación de una marca país sigue avanzando, aunque su futuro es incierto. Se habían realizado acuerdos con profesionales y empresas internacionales, pero la falta de un ente claro que ejecute las estrategias de promoción internacional, como la participación en ferias y la colaboración con embajadas, mantiene al sector en la espera.
La reestructuración del sector también ha interrumpido la discusión sobre la modificación de la Ley 292 y la creación de una nueva norma para fomentar el turismo. Cisneros explicó que se estaba considerando la implementación de una tasa específica que generaría recursos destinados a revivir la actividad turística, pero estos planes fueron detenidos por la reciente reorganización institucional.
El sector privado también había estado trabajando en un plan de reactivación para enfrentar los retos actuales, pero con el cambio en la estructura estatal, este plan quedó sin finalizar. La falta de una autoridad que coordine estas iniciativas es un asunto crítico, ya que el turismo demanda acciones combinadas de diferentes niveles de gobierno y sectores del estado.