POLÍTICA Controversia en la designación de embajadores; analistas advierten sobre la falta de estrategia en el servicio diplomático
La elección de los nuevos embajadores, José Luis Lupo ante la OEA y Luis Fernando Camacho para Paraguay, llevó a una votación en el Senado debido a la falta de acuerdo entre los legisladores. La senadora Soledad Chapetón, de la bancada de Unidad, destacó que esta situación refleja las diferencias existentes entre los miembros del Senado respecto a las nominaciones.
Durante la sesión del jueves, el pleno del Senado finalmente aprobó las designaciones, aunque estas no contaron con un consenso amplio. Chapetón subrayó que el Ejecutivo había solicitado la ratificación de estas nominaciones, que fueron aceptadas por mayoría.
Analistas como el politólogo Ludwing Valverde señalaron que la improvisación en el servicio exterior es evidente, destacando las dificultades del Gobierno para conformar un equipo diplomático sólido. Valverde mencionó que las designaciones de Lupo y Camacho parecen no responder a una estrategia clara, sino más bien a una necesidad de recuperar presencia política en el ámbito externo tras una serie de fracasos internos.
La senadora Wanda Medrano, del partido Libre, hizo hincapié en que ambos embajadores deberán rendir informes periódicos al Órgano Legislativo, comprometiéndose a mantener un canal de comunicación constante sobre sus actividades. Medrano anunció que la comisión de Política Internacional llevará a cabo estas evaluaciones de forma virtual, con el objetivo de mejorar la percepción del país en áreas como turismo y economía.
Por su parte, el diputado Roger Blanco, también del partido Libre, no escatimó en críticas hacia la nominación de Lupo, describiéndola como un “premio consuelo” tras su mal desempeño en las elecciones generales y su tiempo como ministro, sugiriendo que su nuevo cargo en Washington podría ser una forma de reubicarlo sin abordar las verdaderas necesidades del servicio exterior boliviano.