Voces del Oriente
CULTURA

Música electrónica y voces ancestrales: un viaje sonoro desde Pando a Tarija

· Fabiola Suárez

El proyecto titulado "De Bermejo a Nueva Esperanza" busca integrar las voces de los pueblos originarios de Bolivia en un contexto musical moderno. Esta iniciativa transforma grabaciones sonoras en una experiencia que une la memoria cultural con la tecnología actual, brindando una nueva vida a estos archivos.

Liderada por el artista Daniel Bargach Mitre, esta propuesta es parte de la cuarta Convocatoria de Fomento a la Productividad Cultural y la Creación Artística del Centro de la Revolución Cultural (CRC), que depende de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia.

El proyecto se basa en un archivo documental creado por Docuandantes en 2011, donde se recopilaron voces y expresiones culturales de las 32 naciones originarias. Estas grabaciones, que originalmente fueron concebidas como documentos históricos, se reinventan en este nuevo formato musical.

"De Bermejo a Nueva Esperanza" hace referencia a dos localidades de Bolivia: Bermejo en Tarija y Nueva Esperanza en Pando. La propuesta combina elementos de minimalismo electrónico, folktrónica y dub, al mezclar sonidos orgánicos con frecuencias digitales y el lenguaje ancestral de los pueblos originarios.

Bargach Mitre sostiene que la tradición no es estática, y su enfoque busca mostrar cómo estos registros pueden evolucionar sin perder su conexión con la memoria cultural. La música electrónica se convierte en un medio para dar nueva vida a sonidos que han enfrentado la marginación.

El proyecto también ofrece una experiencia inmersiva donde las voces y lenguas de los pueblos originarios se integran en paisajes sonoros contemporáneos, promoviendo un diálogo entre diferentes épocas y culturas.

La primera presentación de "De Bermejo a Nueva Esperanza" se llevará a cabo el 22 de agosto de 2026 en la plaza central de Samaipata, seguida de una segunda actuación el 25 de agosto en el Centro de la Cultura Plurinacional de Santa Cruz de la Sierra.

Más de Cultura