POLÍTICA Keiko Fujimori inicia su mandato en Perú en medio de desafíos políticos y sociales
Keiko Fujimori asumió la presidencia de Perú el 29 de julio de 2026, tras jurar en una ceremonia ante el Congreso, que ahora cuenta con dos cámaras. En su discurso de 45 minutos, la líder de Fuerza Popular hizo hincapié en la situación crítica que enfrenta el país, caracterizado por el abandono y la corrupción que han debilitado sus instituciones.
En su mensaje, Fujimori destacó la existencia de numerosas obras que se encuentran paralizadas o mal ejecutadas, así como un sistema de salud que falla en su funcionamiento. Afirmó que, a pesar de la adversidad, no se rendirá y que su gobierno no ofrecerá soluciones milagrosas, sino planes concretos y realistas.
Dentro de sus propuestas, la presidenta resaltó la necesidad de un "plan de contingencia nacional" ante el fenómeno de El Niño, enfatizando un enfoque proactivo en la gestión de riesgos. Anunció que su administración comenzará de inmediato con la descolmatación masiva de ríos y la construcción de defensas para proteger las cuencas.
En cuanto a la seguridad ciudadana, Fujimori se comprometió a recuperar el control de los espacios públicos y a combatir el crimen organizado, el narcotráfico y la minería ilegal. Aseguró que utilizará todas las herramientas constitucionales disponibles para devolver la tranquilidad a las familias peruanas.
La nueva presidenta también hizo un llamado a la unidad y al diálogo con la oposición, destacando la importancia de la cooperación entre las distintas fuerzas políticas para avanzar en la reconstrucción del país. Asimismo, reiteró su compromiso con la independencia de poderes y la protección de las libertades civiles, pilares fundamentales de la democracia.
Con este contexto, la gestión de Fujimori se presenta como un desafío significativo, donde la capacidad de respuesta frente a los problemas sociales y económicos será fundamental para lograr la estabilidad que la nación necesita.