POLÍTICA El papel de las granjas de bots en la política de América Latina
Las granjas de bots han emergido como un elemento crucial en las campañas de desinformación en América Latina, operando a menudo al borde de la legalidad y la ética. Este fenómeno ha sido destacado tras la reciente captura del consultor político argentino Fernando Cerimedo, quien se encuentra bajo custodia en Bolivia por un intento de feminicidio, junto a la incautación de una granja de bots que habría sido utilizada para manipular la percepción pública en redes sociales como X e Instagram.
El arresto de Cerimedo, el 18 de agosto, ha suscitado un renovado interés en las tácticas de manipulación política en las redes, ya que este individuo había asesorado a líderes como Javier Milei y Jair Bolsonaro. Los expertos advierten que el uso de estas granjas va más allá de la simple polémica, ya que son herramientas que permiten impulsar campañas de apoyo o desprestigio de figuras y temas políticos, generando así un ambiente de desinformación.
Funcionamiento de las granjas de bots en redes sociales.
Según Juan Marenco, director de Be Influencers, las granjas de bots consisten en un conjunto de computadoras que simulan ser usuarios reales. Estas máquinas son capaces de llevar a cabo acciones como comentar o compartir contenido, lo que genera una falsa interacción en las plataformas digitales. Por su parte, Natalia Aruguete, investigadora de la Universidad Nacional de Quilmes, señala que este tipo de cuentas automatizadas son creadas y distribuidas a través de direcciones IP diversas, lo que complica su rastreo.
Los especialistas coinciden en que, aunque los bots pueden tener usos inofensivos, su integración en estrategias de desinformación es problemático. Marenco sostiene que más del 50% del tráfico en internet podría ser generado por bots, incluso por inteligencia artificial, lo que plantea serias dudas sobre la autenticidad de las audiencias en plataformas digitales.
Además, el fenómeno del 'astroturfing' ha cobrado relevancia, que implica la coordinación entre cuentas automatizadas y usuarios humanos para simular movimientos sociales o tendencias que no son espontáneas. Esto se evidenció en una reciente intervención de un funcionario argentino en las redes, donde se generó una ola de respuestas orquestadas por bots.
Marco legal y ético de las granjas de bots.
La cuestión sobre la legalidad de las granjas de bots es objeto de debate. Marenco señala que, en Argentina, no existe una normativa que prohíba su uso, lo que presenta un vacío legal. En cambio, Aruguete sostiene que el uso de estas herramientas es intrínsecamente ilegal, ya que alteran la percepción pública sobre temas y actores sociales, distorsionando la información.