POLÍTICA El dilema de Ayllón: entre la crítica y el silencio frente al DS 5676
A medida que productores, transportistas y diversas organizaciones sociales inician bloqueos en las carreteras en protesta por el Decreto Supremo 5676, el gobernador de Chuquisaca, Luis Ayllón, se encuentra en una posición ambigua que suscita críticas. Si bien ha denunciado el efecto negativo del decreto en la economía regional, no se pronuncia con firmeza ante el creciente conflicto social que afecta al país.
Ayllón ha manifestado que el costo de Bs 18 por litro de diésel es insostenible, apoyando la solicitud de anulación de la normativa. Sin embargo, a pesar de las acciones de los sectores movilizados, el gobernador no ha adoptado una postura clara en defensa de quienes protestan, ni ha exigido al Gobierno una solución inmediata para el conflicto.
La respuesta institucional de Ayllón
En contraste con la situación crítica, Ayllón ha optado por buscar una solución institucional. Anunció una reunión entre los gobernadores para el 10 de septiembre, donde pretende generar una posición conjunta para solicitar a Rodrigo Paz la reconsideración del decreto. Sin embargo, surge la inquietud de si esta estrategia es suficiente ante la presión que ejercen las protestas en las carreteras.
El gobernador ha demostrado en ocasiones anteriores su capacidad de intervención, como sucedió en junio, cuando logró un acuerdo que permitió levantar bloqueos en Chuquisaca. No obstante, su respuesta actual ante esta nueva crisis nacional es notablemente más cauta, lo cual causa suspicacias sobre su verdadera postura y motivaciones.
La situación plantea interrogantes sobre Ayllón: ¿su actitud es una estrategia política para no incomodar al Gobierno de Rodrigo Paz? ¿O responde a un cálculo de prudencia ante un conflicto que afecta a la población con altos precios de combustible y escasez? La falta de una voz contundente en medio de las protestas deja a muchos preguntándose sobre su lealtad y compromiso con los ciudadanos de Chuquisaca.