CULTURA El Sabor Camba de Marilyn: Un Ícono Gastronómico en Montero
El chef Javier Libera señala que el picante no es originario de Santa Cruz, pero ha sido adoptado y reinterpretado por los cruceños. Un claro ejemplo de esta adaptación es el picante camba que ofrece Marilyn en Guabirá, Montero, todos los días hacia el fin de semana.
La hospitalidad del cruceño se refleja en Montero, un lugar que destaca por su potencial agrícola y por la integración de migrantes que contribuyen al desarrollo local. Este municipio ha sabido incorporar a su gastronomía el picante, un plato emblemático de Bolivia, añadiendo ingredientes locales como la gallina criolla y la lengua de vaca.
Los viernes en Guabirá son conocidos por la oferta de picante, que incluye variedades como el de gallina, lengua, mixto, o acompañados de fideos y chuño. A pesar de la competencia, el local de Marilyn se destaca por su tradición de más de 30 años en la preparación de este plato.
Pocos conocen el nombre real de la chef, Marcela Ticona Cejas, quien ha dedicado gran parte de su vida a perfeccionar la receta del picante. Con 61 años, ha logrado convertir la cocina de su madre en un negocio exitoso que atrae a numerosos comensales cada viernes.
Javier Libera comenta que la gastronomía cruceña es un reflejo de su identidad, caracterizada por ser accesible y sabrosa. Asegura que el picante en Santa Cruz no se compara con las versiones de otras regiones como La Paz o Cochabamba, puesto que cada uno tiene sus particularidades.
Marcela comparte que su conexión con la cocina comenzó a una edad temprana, ayudando a su madre e inspirándose en la rica tradición familiar. Esta pasión la llevó a abrir su propio negocio, respaldada por el apoyo de su padre, y a lo largo de los años, su dedicación ha dado frutos.
Clientes habituales como Marlene Suárez y René Morales destacan la diversidad del picante, presente en todas las regiones del país, aunque cada uno tiene su preferencia. Para muchos, el picante de Guabirá es el mejor en su categoría y Montero se posiciona como un destino atractivo para el turismo gastronómico.
Además del picante, Guabirá ofrece una amplia gama de opciones gastronómicas, incluyendo el famoso chicharrón y otros platos tradicionales que reflejan la riqueza culinaria de la región. El mercado de Villa Verde es un punto destacado para encontrar delicias locales como las panzas rebozadas, que se sirven junto a yuca.