Voces del Oriente
CULTURA

La gastronomía cruceña: un festín que atrae a locales y turistas en septiembre

· Julio Salvatierra

Las festividades que se celebran en septiembre en Santa Cruz de la Sierra no solo evocan el espíritu cívico, sino que también ofrecen una rica diversidad de sabores que atraen a tanto a lugareños como a turistas. En medio de música, danzas y expresiones culturales, la gastronomía local destaca como el principal foco de interés.

Puntos de encuentro gastronómico

Un lugar emblemático para disfrutar de las delicias locales es la plaza del Cementerio, donde los tradicionales raspadillos se convierten en un refresco muy buscado por los visitantes. Una de las vendedoras, con más de 30 años de experiencia, menciona: "Esto es de Porongo. Yo soy nacida y criada en Porongo. Y estos son las costumbres de mi pueblo, los raspadillos", destacando su combinación con pan de arroz y empanadas criollas.

Otro punto relevante es el Mercado Nuevo, que se ha establecido como un sitio esencial para quienes desean disfrutar de los típicos acompañamientos del café de la tarde. Allí, la elaboración de productos sigue siendo artesanal, como lo señala una comerciante: "Comprar los abizcochaditos para que tomen su cafecito. Hay bizcochitos de maíz, cuñapés y son muy artesanales, ricos. Hechos a la antiguo, a lo que era de antes, en horno de barro".

En cuanto a los platos principales, se destacan el majau, el locro de gallina criolla, el rapi al jugo, la patasca y la sopa de maní, que son muy populares en los comedores de la ciudad. Las vendedoras con amplia trayectoria en el sector han observado un aumento en la demanda de estas recetas tradicionales por parte de los turistas que buscan experimentar la auténtica sazón cruceña.

Estas tradiciones culinarias, que se han transmitido de generación en generación, refuerzan el papel fundamental de la comida cruceña en la cultura regional, convirtiéndola en un motivo de orgullo durante todo el mes cívico.

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