Voces del Oriente
POLÍTICA

El presidente Paz aclara el uso de recursos del FMI en Bolivia

· Julio Salvatierra

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, sostuvo que los 1.900 millones de dólares acordados con el Fondo Monetario Internacional (FMI) no serán utilizados para subsidios a los combustibles, sino que se destinarán a proyectos de infraestructura y otras necesidades de la población.

Durante una conferencia de prensa en La Paz, el mandatario enfatizó la necesidad de discutir en el Parlamento varias reformas económicas importantes, incluida la ley de legalización de vehículos indocumentados, que podría generar significativos ingresos a los municipios bolivianos.

Paz también mencionó que el acuerdo con el FMI, anunciado el 29 de julio, abre la puerta a un financiamiento adicional de hasta 4.500 millones de dólares por parte de otras instituciones internacionales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y la CAF.

El presidente subrayó que los 1.900 millones de dólares son necesarios para "estabilizar el precio del dólar" y asegurar una economía sostenible, mientras que la suma adicional se destinará a obras públicas y a los sectores de salud y educación.

Paz también planteó el dilema de utilizar estos recursos para subsidios, lo que podría incentivar el contrabando de combustibles hacia países vecinos, en lugar de satisfacer las necesidades de los bolivianos.

El mandatario sugirió liberar la importación de combustibles, permitiendo a los sectores productivos adquirirlo sin la intervención de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

Finalmente, el presidente reafirmó la importancia de legalizar los autos indocumentados, un compromiso de su campaña electoral, que ha generado tensiones con Chile debido a la venta de vehículos robados.

El 17 de agosto, el Gobierno aprobó un decreto que establece temporalmente un precio referencial de 18 bolivianos por litro de diésel, excluyendo al transporte público y a usuarios con consumos menores a 5.000 litros mensuales, quienes seguirán pagando 9,80 bolivianos por litro.

A pesar de las nuevas medidas, varios sectores han protestado con bloqueos de vías, exigiendo la revocación de la norma, que forma parte de los requisitos del FMI para el programa de financiamiento con el país.

Más de Política