POLÍTICA Interpelaciones dominan la agenda de la Asamblea Legislativa
A lo largo de los primeros días de septiembre, la Asamblea Legislativa Plurinacional ha planificado al menos cuatro interpelaciones a miembros del gabinete del presidente Rodrigo Paz, de las cuales dos están dirigidas al ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, quien ya fue interpelado recientemente.
Las interpelaciones programadas incluyen, además, otras dos solicitadas por el partido Libre, una que involucra a Oviedo y otra al ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, en relación al caso de Fernando Cerimedo.
Hasta el momento, el tratamiento de proyectos de ley fundamentales, anunciados por el presidente Paz en mayo, no ha comenzado; el único que se había presentado, referente a la nueva Ley de Inversiones, fue devuelto al Ejecutivo por un error técnico y solo fue reenviado a la Comisión de Planificación de la cámara baja el 27 de agosto.
La agenda de interpelaciones incluye sesiones en las que se cuestionará el accionar de los ministros. El diputado Alejandro Reyes manifestó su preocupación por la frecuencia con la que se interroga a Oviedo, sugiriendo que esto podría ser un indicativo de problemas en la gestión.
El 9 de septiembre, Oviedo deberá rendir cuentas sobre las acciones relacionadas con Cerimedo, mientras que el 7 de septiembre será el turno del ministro de Educación, Erick Sanjinés, y el 10 del ministro de Economía, Christian Morales.
La interpelación es un mecanismo legislativo de control que, si no satisface las expectativas del interpelante, puede llevar a la censura y destitución del ministro. Sin embargo, este proceso ha sido objeto de críticas por la falta de coordinación y la extensión de las sesiones, lo que retrasa la labor legislativa.
Interpelar es totalmente necesario porque no están haciendo bien su trabajo y es nuestra facultad y nuestra obligación, y en todo caso el que no sobrevive es porque está haciendo mal su trabajo.
El senador José Ormachea comentó que no se ha avanzado en el tratamiento de leyes fundamentales debido a que el Gobierno no ha presentado propuestas concretas, evidenciando así una falta de acción dentro del Legislativo.
Carlos Börth, un reconocido constitucionalista, afirma que las interpelaciones y la fiscalización son acciones de índole política que siempre han caracterizado al Legislativo, destacando que la función de control ha sido debilitada en años anteriores y que la situación actual requiere urgentemente políticas claras por parte del Ejecutivo.