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Agricultor de San Julián supera un tumor facial tras innovadora cirugía 3D en Montero

· Karina Ribera

Alejandro Pérez, un agricultor de 41 años y padre de cuatro hijos, llegó al Hospital de Tercer Nivel Montero en busca de solución a un problema que había afectado su vida durante más de una década: un tumor en el rostro que le impedía comer adecuadamente y que lo sometía a la incomprensión de otros, quienes pensaban erróneamente que mascaba coca.

Este tumor, que había crecido en uno de los huesos de su cara y medía 15 por 15 centímetros, se había desarrollado desde que Alejandro tenía 27 años. Tras años de sufrimiento y visitas infructuosas a diferentes centros de salud, logró una referencia a Montero mediante la Red de Salud de Ñuflo de Chávez, donde encontró un equipo especializado dispuesto a ayudarlo.

El diagnóstico de los médicos fue un osteofibroma, una forma benigna de tumor óseo que, aunque no requería tratamientos como quimioterapia, presentaba un reto quirúrgico significativo. La operación se convirtió en un acontecimiento histórico, siendo la primera cirugía en el norte de Santa Cruz que utilizó planificación virtual y modelos impresos en 3D.

El cirujano maxilofacial Jorge Tórrez, junto a un equipo multidisciplinario que incluía especialistas en oncología, cardiología y traumatología, llevó a cabo la compleja intervención. La operación se realizó tras una cuidadosa planificación en la que se simuló la cirugía en un entorno virtual, lo que permitió que la intervención fuera más rápida y controlada, reduciendo el tiempo quirúrgico a aproximadamente tres horas y media.

El proceso incluyó la extirpación del tumor y la reconstrucción de la zona afectada utilizando un injerto de hueso del propio paciente. A pesar de la complejidad de la cirugía, el equipo logró llevar a cabo la operación con éxito y Alejandro fue dado de alta tres días después.

La cirugía, que en un centro privado podría costar más de 10,000 dólares, fue completamente cubierta por el Sistema Único de Salud (SUS), y la familia solo tuvo que asumir algunos gastos menores relacionados con materiales específicos. El director del hospital, David Llanos, destacó la capacidad del personal para realizar procedimientos de alta complejidad, indicando que esta intervención es un claro ejemplo del avance en especialización del hospital.

Con el tumor extirpado y la zona reconstruida, Alejandro y su familia miran hacia el futuro con renovada esperanza. Su esposa, Zenaida, expresó su felicidad por su recuperación y la posibilidad de regresar a su vida normal, mientras que él puede, por fin, mirarse al espejo sin temor a las miradas ajenas.

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