SOCIEDAD Reclamos del Sindicato de Prensa por agresión policial a periodista en San José de Chiquitos
El 25 de septiembre, durante el feriado, ocurrió un incidente desafortunado en San José de Chiquitos, donde el periodista Darío Mendoza Ribera, que trabaja para Canal 13 Educativo Municipal, fue agredido por dos policías en un control vehicular cercano a un surtidor de gasolina.
Este altercado tuvo lugar cuando Mendoza, quien se encontraba en la cercanía del surtidor Bianca realizando coberturas sobre el abastecimiento de combustible, fue detenido por una patrulla que le pidió su licencia de conducir y casco de seguridad. Al no tener esos documentos, el periodista solicitó la correspondiente boleta de infracción, pero los policías intentaron confiscar su motocicleta sin justificación alguna.
Al darse cuenta de la situación de abuso, Mendoza decidió grabar la intervención con su teléfono móvil, lo que provocó la ira de los policías, quienes le propinaron golpes y trataron de quitarle el dispositivo, arrojándolo al suelo.
"Saco mi teléfono para grabar y es donde me agreden físicamente. Me jalonean para quitarme la motocicleta. Asimilo si he cometido una infracción, pero la agresión por parte de quienes supuestamente deben cuidarnos no se debe dar".
Después del ataque, Mendoza presentó una denuncia formal ante el Comando Provincial de la Policía, con una copia al Comando Departamental. Flavio Ulises Pesoa Justiniano, presidente del Sindicato de la Prensa de San José de Chiquitos, brindó apoyo total a Mendoza y anunció que se están llevando a cabo acciones legales e institucionales contra los agresores, identificados como Alanoca y Ocampo.
La Defensoría del Pueblo, actuando de oficio, ha interpuesto requerimientos legales pertinentes, mientras que el Sindicato planea presentar querellas por abuso de autoridad y obstáculo al ejercicio del derecho a la información, fundamentándose en la Constitución Política del Estado y otras normativas relacionadas.
El gremio periodístico ha declarado un estado de emergencia y promete vigilar de cerca las acciones policiales para prevenir futuras violaciones a los derechos de la ciudadanía. "Hoy le ha tocado a Darío, pero mañana puede ser cualquier ciudadano. Pedimos al Comandante Regional y al Comandante de la Chiquitanía que tomen medidas y no permitan que estos policías sigan en funciones en el municipio", finalizó Pesoa.