DEPORTES Peña critica nuevamente el arbitraje y apoya a Erwin Sánchez
Sebastián Peña, líder de Blooming, expresó su descontento con el rendimiento de los árbitros, a quienes calificó de "malintencionados". Sus comentarios surgieron después de la controvertida expulsión de Marc Enoumbá en el partido contra Guabirá, lo que generó una atmósfera de incertidumbre en el club sobre las decisiones arbitrales.
Durante el encuentro, la acción de Jordy Alemán al sancionar un penalti y la posterior expulsión de Enoumbá causaron gran descontento en Blooming. Tras el partido, Sánchez cuestionó abiertamente la actuación de los árbitros y mencionó a Ronald Paz, vicepresidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) y dirigente de Guabirá.
Peña decidió respaldar a su entrenador, afirmando que la situación que viven en el fútbol boliviano es insostenible, con decisiones arbitrales que carecen de criterios claros. "Estamos sorprendidos por el continuo actuar de los árbitros. Hay decisiones que parecen ser malintencionadas", afirmó el presidente del club.
El dirigente también abordó las insinuaciones sobre posibles amaños de partidos, exigiendo que cualquier prueba que se presente sea denunciada adecuadamente. Aseguró que si hay pruebas de irregularidades, él y otros dirigentes tomarán acción legal contra quienes estén implicados.
En cuanto a Ronald Paz, Peña recordó su doble rol como directivo de Guabirá y vicepresidente de la FBF, subrayando que esto lo hace un actor relevante en la controversia actual. Reconoció que el partido fue muy disputado y que ambos equipos estaban ansiosos por evitar la derrota.
Además, el presidente de Blooming propuso reformar el proceso de designación de árbitros, sugiriendo que los clubes deberían tener voz en este aspecto, en lugar de depender únicamente del Comité Ejecutivo de la FBF. Esta intervención busca mayor transparencia y equidad en el fútbol nacional.
Finalmente, Peña reafirmó su apoyo a Erwin Sánchez, indicando que las declaraciones realizadas por el técnico están contextualizadas en la presión del partido. Descartó que estas deban ser objeto de un proceso ante el Tribunal de Ética, sugiriendo que el ambiente tenso del juego puede haber influido en las palabras de Sánchez.