POLICIAL Lara critica la inseguridad en Santa Cruz y responsabiliza a autoridades locales
Edmand Lara, vicepresidente de Bolivia, realizó un fuerte llamado de atención sobre la alarmante ola de violencia que afecta a Santa Cruz. En un comunicado emitido el viernes, el mandatario denunció que la seguridad en el departamento está en un estado crítico y atribuyó esta situación a la falta de atención de las autoridades locales, específicamente mencionando al comandante de la Policía, Mirko Sokol, y al ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo.
Durante los últimos dos días, la Policía reportó siete asesinatos en Santa Cruz, todos relacionados con actos de violencia armada. Ante esta situación, Lara enfatizó que la política ha tomado prioridad sobre la seguridad, lo que ha llevado a un desinterés de las autoridades en cuanto a la protección y el patrullaje en las calles.
“Mientras las muertes se incrementan, los funcionarios parecen más preocupados por conflictos políticos que por salvaguardar la seguridad pública”, cuestionó el vicepresidente. Asimismo, consideró que la actual crisis de las instituciones de seguridad es la más grave que se ha presentado en la gestión actual, señalando problemas como la corrupción y la falta de respaldo a los policías en el terreno.
Lara, quien tiene antecedentes como policía, manifiesta conocer de cerca las dificultades que enfrentan los uniformados. “Salir a las calles con miedo y sin adecuado equipamiento es una realidad que muchos enfrentan”, comentó, sugiriendo que la lucha contra el narcotráfico no puede ser efectiva con una estructura de mando que prioriza intereses personales.
Frente a esta crítica situación, el vicepresidente presentó tres propuestas concretas para abordar el problema de la inseguridad. La primera es un despliegue inmediato de fuerzas de seguridad en áreas críticas como San Matías y Yapacaní, utilizando tecnología avanzada como drones y helicópteros, en coordinación con Brasil.
La segunda propuesta apunta a eliminar cualquier encubrimiento de autoridades o policías que puedan estar involucrados en actividades delictivas. Lara instó a que la Inspectoría General actúe con firmeza contra aquellos que protegen las rutas del crimen.
Finalmente, planteó la necesidad de implementar el Plan Frontera Segura, enfatizando que Santa Cruz no debe ser un refugio para el crimen. Se requiere una inversión significativa en tecnología de control y protección en las áreas fronterizas.
En un gesto de empatía, Lara pidió disculpas en nombre del Estado a las familias de las víctimas, reconociendo la falta de acción y compromiso. “Santa Cruz no merece vivir en el temor y Bolivia no puede permitir que el crimen organice su territorio mientras las autoridades se distraen en discusiones”, concluyó el vicepresidente.