Voces del Oriente
SOCIEDAD

La broma de Mario Del Alcázar sobre El Alto y su impacto social

· Marcelo Saucedo

Mario Del Alcázar, un conocido presentador, ha generado controversia tras hacer un comentario en tono humorístico durante su programa, sugiriendo que se podría vivir en El Alto por un salario de Bs 100.000 al mes. Si bien el comentario provocó risas entre los panelistas, también desató críticas sobre la forma en que se abordó la realidad de esta ciudad.

Este no es el primer incidente polémico de Del Alcázar; anteriormente, había causado revuelo con sus opiniones sobre el voto universal, en las que cuestionó la capacidad de decisión de ciertos sectores de la población, a quienes tildó de "ignorantes" o "iletrados". Estos comentarios también habían sido objeto de rechazo público.

El comentario de Del Alcázar refleja una actitud que a menudo aparece en algunos medios, donde El Alto se presenta como un lugar que se quiere evitar, sugiriendo que su situación es inferior a la de otras regiones del país. Este tipo de humor, aunque puede parecer inofensivo, expone prejuicios sociales y regionales que persisten en la sociedad boliviana.

Particularmente significativo es el contexto, ya que el 3 de septiembre el Gobierno de Rodrigo Paz lanzó en El Alto el Programa de Titulación Masiva, destinado a regularizar 30.832 viviendas en varios municipios, de las cuales 8.649 pertenecen a El Alto. Este programa representa un avance en la formalización de la propiedad en la ciudad, que es la segunda con más viviendas por regularizar en el país.

La cuestión que se plantea no es únicamente si un comentario puede ser tomado a broma, sino qué revelan esas bromas sobre las percepciones al usar una ciudad de más de un millón de habitantes como objeto de burla. Es crucial debatir y criticar a El Alto como a cualquier otra ciudad, pero convertir a sus residentes en un chiste también ilumina una falta de respeto que merece reflexión.

Así, el incidente no solo invita a una revisión de la forma en que se habla de El Alto, sino que también provoca una reflexión sobre cómo siguen vigentes ciertos estigmas en la narrativa mediática que rodea a esta importante urbe del país.

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