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SOCIEDAD

Incendios amenazan a San Ignacio de Velasco por escasez de recursos

· Julio Salvatierra

En un lapso de menos de un día, se registraron incendios en dos lugares de San Ignacio de Velasco, específicamente en el Cañón del Riabé y el barrio Pueblo Nuevo, lo que ha generado preocupación entre la población y ha activado a los cuerpos de emergencia en medio de una crítica temporada de incendios.

Las imágenes del siniestro muestran llamas que superan la altura de los árboles y un fuego que avanza rápidamente sobre la vegetación seca, generando una densa nube de humo que oscurece el cielo. Los vecinos indican que el fuego comenzó en áreas de pastoreo y maleza, pero gracias a los vientos, se extendió hacia las viviendas, forzando a muchas familias a evacuar con lo poco que podían llevar.

"Las llamas estaban tan altas que iluminaban toda la cuadra. El calor se sentía a dos cuadras de distancia. Nadie duerme tranquilo esta noche." — Vecina del barrio La Española.

José Miguel Dorado, encargado de la Unidad de Medio Ambiente, había advertido previamente sobre la aplicación de la ley contra quienes enciendan fuego de manera irresponsable, señalando que los hechos recientes evidencian que la amenaza es real y afecta a la comunidad.

Con más de 80 mil habitantes, San Ignacio de Velasco enfrenta una alta vulnerabilidad debido a las condiciones climáticas adversas y la posibilidad de fuegos intencionales o negligentes. Se solicita a la población abstenerse de encender fuego y colaborar con las autoridades reportando cualquier indicio de humo.

Las quejas de los habitantes son claras: la falta de equipos, agua y herramientas limita la capacidad de respuesta a los múltiples focos de incendio presentes en la zona urbana. Aunque se ha trabajado en la preparación y organización, los recursos disponibles son aún insuficientes.

Dorado señaló una grave preocupación: actualmente no existe un presupuesto específico para la prevención y combate de incendios. En situaciones de emergencia, el municipio se ve obligado a redirigir fondos de otros proyectos para atender los incendios, lo que afecta diversas áreas como la salud y la educación.

Para abordar adecuadamente esta problemática y trabajar con dignidad a partir de 2026, se estima que San Ignacio necesitaría un fondo de emergencia de aproximadamente Bs 600.000. Para enfrentar la temporada de incendios de forma efectiva, se requerirían entre Bs 1,2 y 1,6 millones, pero hasta el momento, no hay asignaciones económicas.

El artículo 206 del Código Penal establece sanciones de 2 a 6 años de prisión para quienes provoquen incendios que amenacen bienes o personas. Si el fuego afecta áreas protegidas, la pena puede incrementarse a un rango de 3 a 8 años. No obstante, la aplicación de estas leyes es cuestionada, ya que pocos son los que enfrentan consecuencias.

Los vecinos piden inspecciones urgentes en áreas como Guapasal, donde la acumulación de llantas y desechos se ha convertido en un riesgo inminente. Una pequeña chispa podría desencadenar un incendio devastador, contaminando el aire y amenazando a la comunidad.

La prevención de incendios y el cuidado del medio ambiente es una responsabilidad compartida. Es crucial que todos tomen conciencia sobre las consecuencias de provocar un incendio o descuidar la basura, ya que esto puede afectar gravemente la salud de la población y el entorno que valoramos.

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