ECONOMÍA Humberto Roca presenta Cruzair y analiza el futuro de la aviación en Bolivia
Humberto Roca, reconocido empresario del sector aeronáutico, regresa al ámbito de la aviación con el lanzamiento de Cruzair, una nueva aerolínea que tiene como objetivo iniciar operaciones entre febrero y abril de 2027. Durante una entrevista, Roca discutió sus planes para la compañía y las perspectivas del mercado aéreo boliviano.
Cruzair comenzará sus operaciones con tres Airbus A320, diseñados para transportar 170 pasajeros. Las primeras rutas conectarán ciudades como La Paz, Cochabamba, Buenos Aires, San Pablo, Iquique y Asunción, con frecuencias diarias en la mayoría de los destinos. La base de operaciones estará situada en Santa Cruz, con planes de incorporar más aviones y expandir las rutas en el futuro.
La inversión necesaria para poner en marcha una aerolínea como Cruzair oscila entre 15 y 20 millones de dólares. Actualmente, la empresa cuenta con un grupo inicial de 25 empleados, y se proyecta que esta cifra aumente a alrededor de 470 hasta finales de 2027, incluyendo pilotos y personal de apoyo.
Condiciones del mercado aéreo boliviano.
Roca destacó que el mercado boliviano ha crecido y actualmente supera los 4,5 millones de pasajeros anuales. A su juicio, una sola aerolínea podría atender esa demanda, pero para fomentar la competencia, dos aerolíneas podrían funcionar adecuadamente, mientras que tres operando simultáneamente podrían resultar en problemas financieros y de ocupación.
En cuanto a la competencia, Roca aclaró que Cruzair no busca desplazar a Boliviana de Aviación (BoA), sino más bien complementar su oferta, especialmente en rutas internacionales. Para competir plenamente con BoA, la nueva aerolínea necesitaría operar al menos 14 aviones.
A pesar de su intención de ofrecer tarifas accesibles, Roca enfatizó que Cruzair no se posicionará como una aerolínea de bajo costo, argumentando que este modelo puede ser insostenible. En su lugar, la compañía buscará optimizar el uso de sus aviones y coordinar sus rutas para garantizar la rentabilidad sin comprometer la calidad del servicio.
Retos para el futuro del sector aéreo.
Para que Bolivia desarrolle un mercado aeronáutico más competitivo, Roca sugirió la necesidad de revisar y actualizar regulaciones y normas, priorizando la independencia técnica de las entidades encargadas de la aviación civil. Esto garantizaría un mejor control de la seguridad y facilitaría un servicio de calidad.
Además, el empresario se mostró optimista respecto a la posibilidad de implementar políticas de ‘cielos abiertos’, siempre y cuando se logre reciprocidad en las operaciones. Esto podría abrir nuevas oportunidades para las aerolíneas bolivianas en mercados internacionales.
Roca también anticipó su ambicioso proyecto Neosur, que busca establecer un hub aéreo en Santa Cruz, comenzando con diez nuevos aviones. Sin embargo, reconoció que la escasez mundial de aeronaves podría retrasar los plazos de entrega, proyectando que la operación podría iniciarse en 2028.
En conclusión, la visión de Roca implica no solo el lanzamiento de Cruzair, sino también la creación de un ecosistema aéreo más dinámico en Bolivia, donde Santa Cruz se convierta en un punto de conexión clave para el tráfico aéreo en la región.