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Hermanos venezolanos enfrentan un nuevo sismo en Colombia tras sobrevivir a una tragedia

· Fabiola Suárez

La traumática historia de los hermanos Winder y Deivi Delfín, de 15 y 17 años respectivamente, se centra en una inquietante pregunta: ¿dónde pueden encontrar un lugar seguro?

Ambos jóvenes lograron sobrevivir a los devastadores terremotos en Venezuela el pasado junio, que dejaron un saldo trágico de miles de víctimas. Sin embargo, su supervivencia tuvo un alto precio, ya que perdieron a su madre, su hermano menor y a su abuela en el desastre.

Después de 26 días de angustiosa búsqueda de los cuerpos de sus seres queridos, la familia tomó la decisión de mudarse a Cali, Colombia, donde reside su padre, Deivid Delfín, de 44 años. La esperanza era reconstruir sus vidas lejos de la tragedia que les había marcado.

Sin embargo, el lunes 30 de octubre, la historia se repitió de manera aterradora. A las 7:34 de la mañana, un fuerte sismo de 7,4 de magnitud sacudió la región, provocando que la vivienda en la que se encontraban los adolescentes temblara violentamente. El miedo regresó y ambos salieron corriendo por instinto.

Deivid, quien se encontraba afuera cuando sintió el movimiento, corrió de regreso a casa en busca de sus hijos. La incertidumbre de no encontrarlos durante unos momentos fue angustiante, pero al localizarlos, la emoción fue abrumadora. "Se me salieron las lágrimas, no quería que les pasara nada a mis hijos", compartió el padre.

A pesar de haber escapado de una tragedia en Venezuela, la familia se enfrenta nuevamente a la incertidumbre causada por la naturaleza. Tras el sismo, decidieron no regresar a su hogar por el temor que todavía persiste.

"Estamos bien. Estamos aquí, con vida", aseguró Deivid, una afirmación que, después de todo lo que han vivido, cobra un significado profundo. Para Winder y Deivi, sobrevivir ahora implica mucho más que simplemente escapar de un sismo; abarca la pérdida de tres seres queridos, la búsqueda de sus cuerpos y la difícil travesía de comenzar de nuevo en un país diferente, solo para verse nuevamente confrontados con el miedo.

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