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ECONOMÍA

El sector turístico en Bolivia enfrenta nuevos desafíos en su recuperación

· Marcelo Saucedo

A partir de mayo de 2026, el sector turístico boliviano ha experimentado un declive significativo en comparación con los meses iniciales del año, cuando se registraron avances en la llegada de turistas. La situación actual se complica por la escasez de combustible y la falta de claridad sobre las nuevas políticas públicas que se implementarán tras la disolución del Ministerio de Turismo Sostenible y Culturas.

Durante los primeros cuatro meses de 2026, Bolivia recibió a 510.854 visitantes internacionales, un aumento notable del 31,1% respecto a los 389.728 del mismo periodo en 2025. Sin embargo, en mayo, las cifras cambiaron drásticamente, ya que solo 65.278 turistas llegaron al país, lo que representa una disminución del 23,7% en comparación con mayo de 2025.

Luis Ampuero, presidente de la Cámara Boliviana de Turismo (Cabotur), advirtió sobre las consecuencias de los bloqueos en las carreteras, afirmando que la proyección de crecimiento se ha visto afectada, e incluso podría resultar en una caída en lugar de la esperada recuperación. Bolivia, a diferencia de otros países de la región, aún no alcanza los niveles de turismo previos a la pandemia.

Impacto de los bloqueos y la incertidumbre política al turismo

Los operadores turísticos expresan que el impacto de los conflictos sociales va más allá de los días de cierre de carreteras, ya que muchos turistas que planifican sus viajes con antelación terminan cancelando debido a la falta de certeza en las rutas. Esto afecta no solo los ingresos actuales, sino también futuros.

El turismo es un sector esencial para la economía boliviana, ya que en 2025 se reportó un gasto de $us 819 millones por parte de los visitantes extranjeros, un aumento respecto a los $us 740 millones de 2024. Sin embargo, la incertidumbre generada por el cierre del Ministerio de Turismo ha llevado a las organizaciones empresariales a cuestionar cómo se implementarán las políticas diseñadas para apoyar el sector, tales como la promoción de la gastronomía y la conectividad aérea.

Además, la falta de diésel afecta gravemente la disponibilidad de transporte terrestre, lo que aumenta los costos para los viajes turísticos. Julio Peralta, representante de la Cámara Nacional de Operadores de Turismo Receptivo (Canotur), enfatizó que la situación del combustible no solo impacta a los operadores, sino a toda la cadena de servicios que depende del turismo.

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