Voces del Oriente
ECONOMÍA

El incremento del diésel a Bs 18 genera crisis en contratos de construcción

· Sergio Justiniano

La reciente elevación del precio del diésel a Bs 18 por litro para grandes consumidores ha desatado preocupaciones en las cámaras de construcción de Santa Cruz y La Paz. Este cambio no solo encarece las obras, sino que también afecta la viabilidad económica de contratos ya establecidos, obligando a las empresas a renegociar los términos con el Estado para evitar paralizaciones y despidos.

Las constructoras están enfrentando un desafío significativo, ya que el nuevo precio del combustible puede provocar un desbalance en la estructura de costos de proyectos que fueron adjudicados bajo condiciones diferentes. La Cámara de la Construcción de Santa Cruz (Cadecocruz) señala que este aumento representa prácticamente un 100% de incremento, lo que podría llevar a retrasos en la ejecución de obras y en el cumplimiento de los contratos.

Las constructoras enfatizan que el diésel es un insumo esencial para diversas operaciones, incluyendo el transporte de materiales y la movilización de equipos. La dependencia de este combustible en las diferentes etapas de construcción implica que cualquier incremento en su precio afecta de manera integral el costo total de las obras.

Cuestionamientos sobre el ajuste de costos

El dilema se agrava con la postura de las constructoras que argumentan que si el Gobierno reduce la subvención al diésel para disminuir su déficit fiscal, este ajuste no debería traducirse en un costo adicional para las empresas que ya tienen contratos firmados. Para ellas, es fundamental que cualquier incremento en el precio del combustible sea considerado formalmente en las fórmulas de reajuste de costos.

Ambas cámaras han expresado su preocupación, advirtiendo que, si el aumento en el diésel no se reconoce en los mecanismos de reajuste, las empresas enfrentan tres posibles acciones: absorber los costos adicionales, disminuir el ritmo de trabajo o incluso cesar las operaciones en el proyecto. La primera opción podría llevar a la quiebra a muchas empresas, mientras que las otras implican riesgos de retrasos y paralizaciones que afectarían no solo a los contratos, sino también a los empleos de miles de trabajadores.

Cadeco La Paz ha declarado una emergencia en el sector, haciendo un llamado para que se garantice la continuidad de las obras públicas y privadas en el departamento. Además, solicitan una mesa de diálogo con el Gobierno y las entidades contratantes para evaluar el impacto del nuevo precio del combustible y buscar soluciones adecuadas.

Sin una respuesta efectiva a estas preocupaciones, el efecto del incremento en el diésel podría trasladarse no solo al balance financiero de las empresas, sino también al cronograma de las obras y, en última instancia, al empleo en el sector de la construcción.

Más de Economía