ECONOMÍA Crisis energética golpea al sector agrícola en Santa Cruz
La crisis de energía ya está impactando gravemente al agro en Bolivia. En el Norte Integrado de Santa Cruz, se observa un alto número de máquinas agrícolas, como tractores y cosechadoras, que permanecen inoperantes, de acuerdo con testimonios de los propios agricultores.
La carencia de diésel está retrasando las cosechas y amenaza tanto la producción como los ingresos de quienes dependen de estas actividades. En el municipio de Mineros, por ejemplo, la caña de azúcar ya está lista para ser procesada, pero permanece en los campos desde hace semanas por la falta de transporte.
William Antezana, productor cañero, advirtió que cada día de espera representa una pérdida económica, ya que la calidad de la caña disminuye, afectando el rendimiento en los ingenios azucareros. "La caña ya está seca, ya no tiene grado. Si no podemos tener una caña con un grado adecuado, nuestro trabajo se convierte en pérdida", afirmó.
El impacto no se limita a la caña; otros cultivos, como la soya, también enfrentan retrasos. Los productores hacen largas filas en las estaciones de servicio en busca de combustible para continuar con sus labores.
Cifras preocupantes en el sector agrícola
Abraham Nogales, presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), informó que de las 900.000 hectáreas cultivadas en la región, apenas el 40% ha sido cosechado, indicando que la escasez de diésel ha afectado de manera significativa el ritmo de producción.
Además, las exportaciones de soya y sus derivados han caído drásticamente en los últimos tres años, lo que ha repercutido en la generación de divisas para el país. En cuanto al maíz, a finales de agosto se había cosechado entre el 65 y el 70% de la producción, mientras que el sorgo enfrenta una situación similar.
Con respecto al arroz, de las 80.000 hectáreas proyectadas, solo se han cosechado alrededor de 40.000, lo que implica un avance del 50%. En el sector porcino, se ha reportado una reducción del 60% en el capital operativo, lo que podría afectar el suministro a los consumidores.
La situación se agrava con el rechazo al Decreto Supremo 5676, que establece un nuevo precio referencial para el diésel. Los productores consideran que esta medida incrementa sus costos operativos y no refleja la realidad del sector.
“Nos sentimos discriminados como sectores productivos. Este decreto no fue pensado en el sector productivo, y lo rechazamos rotundamente”, expresó Rudy Rodríguez, ejecutivo de la Federación de Cañeros Unagro.
Los productores han fijado plazos para buscar soluciones. De no obtener respuestas, advierten que las manifestaciones podrían trasladarse a las carreteras, reflejando que la crisis va más allá de un simple problema de combustible y afecta directamente la producción y la economía de la población.