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Causas de la violencia en Bolivia: pugna entre organizaciones criminales

· Sergio Justiniano

Recientes incidentes de sicariato en distintas regiones bolivianas han puesto de manifiesto una feroz competencia entre grupos criminales por el dominio de ciertas áreas y actividades ilegales. Jorge Santistevan, secretario departamental de Seguridad Ciudadana en Santa Cruz, señala que estas confrontaciones son una demostración de la violencia intragrupal que se está utilizando como herramienta para el control territorial.

Santistevan explica que la inestabilidad en las estructuras delictivas se debe a la captura o salida de líderes significativos. Esta situación ha generado enfrentamientos entre facciones rivales que buscan hacerse con el control de las organizaciones y las operaciones relacionadas con el narcotráfico.

El caso del criminal Sebastián Marset ilustra cómo la ausencia de un líder puede desencadenar conflictos internos. La coalición de grupos bajo su mando ha comenzado a desintegrarse, lo que ha conducido a disputas territoriales entre las distintas facciones que buscan recuperar o ganar control.

Estas luchas internas también se reflejan en la reciente ola de violencia observada en Tarija y áreas fronterizas, donde se han reportado homicidios y ataques que parecen estar motivados por ajustes de cuentas. Santistevan afirma que los jefes de estas estructuras han comenzado a recurrir a sicarios para eliminar a miembros de mandos intermedios dentro de sus propias organizaciones.

Aunque en la actualidad la violencia se concentra principalmente entre las organizaciones criminales, existe el riesgo de que la situación evolucione si el Gobierno decide adoptar medidas más agresivas contra estos grupos. Santistevan advierte que esto podría transformar el panorama actual, generando un conflicto más amplio.

Además, el secretario de Seguridad Ciudadana considera que la corrupción en las instituciones estatales representa un gran obstáculo para desarticular estas organizaciones. Por ello, enfatiza la necesidad urgente de reforzar la vigilancia en las fronteras para devolver la balanza del control al Estado.

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