ECONOMÍA Análisis del Ministro de Economía sobre el estado actual del dólar y la reestructuración estatal
Durante una entrevista con Red Bolivisión desde Sucre, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, compartió su visión sobre la situación económica del país, resaltando logros en la gestión actual y el camino hacia una mayor inversión.
El funcionario destacó que la inflación anualizada ha disminuido a niveles de un solo dígito, un cambio significativo considerando que el país enfrentó una inflación acumulada del 21%. Resaltó que en el último mes se observó una inflación negativa, lo que se atribuye a la suspensión de la emisión monetaria por parte del Banco Central para financiar al Tesoro General de la Nación.
Espinoza también se refirió a la fluctuación reciente del tipo de cambio del dólar, que atribuyó a los 56 días de bloqueos de carreteras, los cuales perturbaron gravemente las exportaciones e importaciones. Según sus declaraciones, la normalización de estos flujos de divisas permitirá una corrección gradual a la baja del dólar, que se espera estabilizar entre 9,70 y 10,20 bolivianos.
En cuanto a la reestructuración del Estado, el ministro informó sobre una reducción de 20.000 millones de bolivianos en el presupuesto del gobierno central, de los cuales más de 3.000 millones corresponden a gastos corrientes. Esta estrategia incluye la consolidación de 12 ministerios y 47 viceministerios, lo que generará un ahorro adicional de entre 40 y 50 millones de bolivianos durante la presente gestión.
En el ámbito de coordinación con gobiernos subnacionales, se está promoviendo el modelo 50/50, diseñado para optimizar la redistribución de recursos y potenciar las competencias locales.
Por otro lado, el Ejecutivo se prepara para enviar al Órgano Legislativo un conjunto de cuatro leyes clave que buscan reactivar la economía boliviana. Estas incluyen la Ley de Energías, la Ley de Inversiones, la Ley de Hidrocarburos y la Ley de Minería.
Particularmente la Ley de Inversiones contempla tres pilares fundamentales: la protección del patrimonio del inversionista, la implementación de salvaguardias legales ante eventuales expropiaciones y la garantía de acceso a arbitraje para la resolución de disputas.