CULTURA Carla Belén Peredo: del corazón de Yapacaní a la cima del turismo mundial
Carla Belén Peredo, originaria de Yapacaní, ha logrado un hito significativo al convertirse en Reina Mundial del Turismo. A sus 26 años, esta ingeniera civil ha sabido combinar su amor por las pasarelas con un fuerte compromiso de mostrar la riqueza cultural y turística de Bolivia al mundo.
Un logro más que personal.
Al reflexionar sobre su triunfo, Carla menciona que ganar esta corona va más allá de un simple concurso; representa el resultado de años de esfuerzo, disciplina y sacrificio. Además, siente que esta responsabilidad le permite llevar un mensaje positivo sobre su país al resto del mundo.
La experiencia internacional fue enriquecedora para ella, ya que tuvo la oportunidad de conocer diversas culturas y compartir su propia historia. Para Carla, cada momento en el certamen fue significativo, pues no solo representaba a sí misma, sino también a su familia, Santa Cruz y Bolivia.
Cuando portó la bandera boliviana, Carla experimentó un profundo orgullo y una gran carga de responsabilidad. Sentía que detrás de esa insignia representaba la historia, cultura y maravillas naturales de su país, así como las esperanzas de quienes la apoyaban desde su tierra natal.
Sobre su preparación, Carla destaca que la autenticidad fue clave, ya que decidió ser ella misma sin intentar adoptar un personaje. La combinación de su preparación, disciplina y fe personal la condujo a alcanzar este gran objetivo.
La diversidad cultural de Bolivia.
Durante el certamen, Peredo se propuso mostrar la diversidad de Bolivia, rescatando la importancia de valorar las tradiciones, la música y la gastronomía del país. En su opinión, el turismo no solo implica visitar lugares, sino también apreciar y preservar las raíces culturales.
Carla también enfatiza que su origen en Yapacaní es un aspecto fundamental de su identidad. Asegura que su historia demuestra que no importa el lugar de donde se venga, sino la dedicación y el esfuerzo que se invierta en perseguir los sueños.
Con el deseo de que el mundo conozca la calidez y riqueza de Santa Cruz y Yapacaní, Carla quiere destacar el potencial turístico de su región y la bondad de su gente, que a menudo pasa desapercibida.
Finalmente, Peredo reconoce que alcanzar sus metas ha requerido sacrificios, incluyendo priorizar su tiempo entre estudios, trabajo y preparación, demostrando que el camino hacia los sueños está lleno de desafíos que merecen la pena.
Carla concluye con un mensaje inspirador a la versión más joven de sí misma, recordándole que nunca debe dejar de soñar, aunque esos sueños requieran esfuerzo y perseverancia para hacerse realidad.