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SOCIEDAD

Bolivia busca recuperar financiamiento climático tras pérdidas significativas

· Marcelo Saucedo

El ministro Óscar Mario Justiniano, a cargo del portafolio de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua, reveló que Bolivia ha perdido hasta $us 500 millones en oportunidades de financiamiento climático. Esto se debe a que el país no ha demostrado avances concretos en la protección ambiental, lo que ha llevado a que donantes internacionales reconsideren su apoyo.

Justiniano explicó que esta situación se origina en la interpretación que se ha dado a la ideología de la Pachamama, que promueve la no mercantilización de los recursos naturales. A pesar de que algunos países estaban dispuestos a ofrecer estos fondos, Bolivia no pudo presentar acciones efectivas en la lucha contra incendios forestales y en la preservación de su biodiversidad.

Nuevas regulaciones para atraer fondos

Para abordar esta problemática, el Gobierno está desarrollando normativas que incluyan una ley marco para el financiamiento climático. Se busca establecer mecanismos claros que permitan a las entidades internacionales entender cómo se canalizarán los recursos destinados a proyectos ambientales en Bolivia.

Además, se contempla la creación de instituciones que faciliten la entrada de empresas certificadoras en el país, lo que permitirá ofrecer las toneladas de carbono capturadas a posibles compradores, ya sean países o empresas interesadas en compensar sus emisiones.

El caso de Charagua Iyambae destaca como un ejemplo de cómo la conservación de los bosques puede traducirse en beneficios económicos. En los últimos años, esta región ha certificado cerca de 18 millones de toneladas de carbono, lo que podría generar entre 250 y 300 millones de dólares, recursos que se destinarían al mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes.

Sin embargo, el país enfrenta una contradicción, ya que a pesar de buscar financiamiento por conservar sus bosques, enfrenta problemas de avasallamientos de tierras. Justiniano identificó tres tipos de avasallamientos: los que afectan tierras privadas, los que impactan comunidades indígenas y los que invaden áreas protegidas, siendo este último el más preocupante.

Por último, el ministro enfatizó que para recuperar la confianza internacional y acceder a financiamiento continuo, Bolivia debe demostrar coherencia entre sus palabras y acciones, además de establecer políticas de Estado que perduren independientemente de los cambios gubernamentales.

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