POLÍTICA Estados Unidos mantiene a Bolivia en lista negra por narcotráfico
La administración estadounidense ha incluido a Bolivia en su lista de naciones que, según su evaluación, "fallaron demostrablemente" en cumplir con los compromisos internacionales para combatir el narcotráfico. Esta calificación corresponde a un período de 12 meses, abarcando desde el gobierno de Luis Arce hasta los primeros meses de la gestión de Rodrigo Paz.
A pesar de las críticas, el informe de Estados Unidos hace una distinción entre las dos gestiones. En su análisis, reconoce que el nuevo gobierno de Paz "no ha tenido todavía suficiente tiempo" para abordar el incremento de cultivos de coca que se registró durante la administración anterior. Además, señala que la corrupción sigue siendo un obstáculo en la lucha contra el narcotráfico.
La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) confirmó que en 2025 Bolivia contaba con 36.400 hectáreas dedicadas al cultivo de coca, lo que representa un aumento del 7% en comparación con las 34.000 hectáreas contabilizadas en 2024. Este crecimiento se evidenció principalmente en el Trópico de Cochabamba, donde los cultivos pasaron de 14.275 a 17.471 hectáreas, un incremento del 22%. Contrariamente, en Los Yungas de La Paz, la superficie se redujo en un 4%.
Pese a su calificación negativa, el informe también resalta un avance en la cooperación entre Bolivia y Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico. Según el documento, la colaboración bilateral ha crecido significativamente y se ha reactivado la coordinación entre los organismos de ambos países para combatir la producción ilegal y las redes delictivas.
El informe también menciona la extradición de Sebastián Marset a Estados Unidos en marzo de 2026 como un ejemplo del fortalecimiento en la cooperación. Washington ha dejado claro que puede reconsiderar la calificación de Bolivia el próximo año, siempre que el país demuestre avances en la reducción de cultivos de coca y en la lucha contra la corrupción.
Finalmente, a pesar de la calificación desfavorable, la decisión de Washington no conlleva un recorte automático de la asistencia a Bolivia, ya que el informe señala que mantener el apoyo es actualmente "vital para los intereses nacionales de Estados Unidos", aplicando una excepción a esta evaluación negativa.