POLÍTICA El crédito del FMI genera debate en la Asamblea: ¿destinarlos a la crisis o a la inversión?
El reciente crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI) ha desatado un intenso debate en la Asamblea Legislativa, que no solo se centra en la aprobación del endeudamiento, sino también en el destino de los recursos y las condiciones adjuntas al préstamo.
La diputada Julieta Jiménez, de la agrupación Unidad, ha propuesto que el Legislativo converse con el Ejecutivo para establecer prioridades antes de respaldar el crédito. Una de sus principales inquietudes es si este financiamiento ayudará a mejorar la disponibilidad de dólares y aliviar la presión sobre el tipo de cambio.
Jiménez enfatizó la necesidad de un enfoque equilibrado sobre la eliminación de subvenciones a los combustibles, argumentando que, aunque su eliminación a largo plazo podría ser necesaria, no se debe trasladar de manera abrupta todo el costo a la población.
Por otro lado, Rómulo Villca, diputado del Partido Demócrata Cristiano (PDC), ha manifestado su postura de rechazar el crédito si se destina principalmente a financiar bonos sociales. En su opinión, los recursos deben ser utilizados para generar capacidad productiva y empleo, no para gastos temporales.
Villca propone que los fondos se destinen a la capitalización de pequeños comerciantes y microempresarios, así como a la modernización del sector agropecuario. "Esa platita más bien debemos invertir en otros proyectos macro", afirmó.
El debate sobre el crédito aún no cuenta con una fecha definida para su tratamiento en la comisión correspondiente, a pesar de que se había mencionado que podría ser tratado esta semana. Villca indicó que todavía no han recibido la convocatoria formal para dicha discusión.
Otro punto de fricción en la discusión son las condiciones del préstamo, que incluyen la eliminación total de las subvenciones a los combustibles para 2027. Villca cuestiona esta medida, sugiriendo que se debe analizar más a fondo su impacto en las familias y la economía del país.
A medida que se avanza en el debate del crédito del FMI, comienzan a delinearse dos posiciones en la Asamblea: aquellos dispuestos a negociar el financiamiento con el Ejecutivo y quienes condicionan su aprobación a un uso productivo y verificable de los recursos.