POLICIAL Propuesta de comando unificado de seguridad en San Ignacio ante el auge del crimen organizado
La Gobernación de Santa Cruz ha expresado su preocupación por los resultados del Plan Frontera Segura y ha sugerido la necesidad de aumentar la presencia estatal en San Ignacio de Velasco a través de un esfuerzo coordinado entre las Fuerzas Armadas y la Policía.
El coronel retirado del Ejército y secretario Departamental de Seguridad Ciudadana, Jorge Santistevan, ha puesto en tela de juicio la efectividad del Plan Frontera Segura, que fue diseñado para controlar y erradicar a las organizaciones criminales en la región. Asegura que no se han logrado los objetivos propuestos.
Santistevan ha señalado que uno de los principales obstáculos para el éxito del plan es la falta de una estrategia integral que abarque los diversos espacios utilizados por los criminales. En este contexto, enfatiza la importancia de que las fuerzas de seguridad operen en conjunto, utilizando distintos frentes: aéreo, terrestre y acuático.
San Ignacio: un punto crítico en la lucha contra el crimen organizado
El secretario de Seguridad Ciudadana también ha alertado sobre la creciente situación de San Ignacio de Velasco, que se ha vuelto un área clave en las disputas del crimen organizado. Según su análisis, la zona está siendo influenciada por grupos como el Primer Comando Capital (PCC) y el Comando Vermelho, además de la estructura criminal asociada con Sebastián Marset.
Santistevan advierte que la organización liderada por Marset sigue operativa y que está compuesta por miembros del PCC. Además, menciona que estas agrupaciones están bajo un monitoreo constante tanto desde el exterior como desde dentro del país, luchando por el control de recursos y actividades vinculadas al crimen.
Frente a esta problemática, la Gobernación propone establecer un comando operacional estratégico en San Ignacio que integre a las Fuerzas Armadas y la Policía, buscando así fortalecer la lucha contra el crimen organizado. Santistevan manifiesta que esta localidad es crucial en la conexión de diversas regiones del país con la frontera, convirtiéndola en un punto neurálgico para las organizaciones delictivas.
"Es necesario establecer en San Ignacio un comando estratégico operacional conjunto, Fuerzas Armadas y Policía".