ECONOMÍA Diez aspectos fundamentales del acuerdo económico con el FMI
El acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por un total de $us 1.900 millones no solo representa un préstamo, sino que también actúa como una guía para la política económica de Bolivia. Este memorando detalla metas fiscales, monetarias y cambiarias, además de reformas que serán supervisadas cada tres meses.
Claves del acuerdo con el FMI
- Programa de $us 1.900 millones por 36 meses para estabilizar la economía y fortalecer reservas.
- Reducción del déficit fiscal de 8,5 puntos porcentuales del PIB para 2029.
- Fin del financiamiento del déficit con recursos del Banco Central de Bolivia (BCB).
- Eliminación de la subvención a combustibles en 2027.
- Implementación de un régimen cambiario más flexible.
- Mayor control de la liquidez por parte del BCB.
- Reforma del sistema financiero y supervisión bancaria.
- Ampliación de protección social, pero con mayor enfoque en los hogares vulnerables.
- Reformas estructurales en empresas estatales y eliminación gradual de controles de precios.
- Revisiones trimestrales del cumplimiento del acuerdo.
Entre los compromisos más relevantes del acuerdo está la eliminación del déficit primario del Sector Público No Financiero al finalizar el programa y la reducción del déficit global a un 3,5% del PIB para 2029. Asimismo, se planea un congelamiento de precios de combustibles hasta finales de 2026, antes de que se ajuste a costos de mercado en 2027.
El nuevo régimen cambiario implica que el tipo de cambio será determinado por el mercado, lo que representa una desviación significativa del modelo de tipo de cambio fijo que había predominado. Además, el BCB tendrá un papel más activo en el control de la liquidez monetaria para controlar la inflación.
El acuerdo también busca reformar el sistema financiero, que incluirá pruebas de estrés y nuevas regulaciones para asegurar la estabilidad de los bancos. Esto se complementará con un enfoque más focalizado y eficaz en la protección social, garantizando que los subsidios y ajustes no afecten a toda la población por igual.
Por último, el cumplimiento del acuerdo será evaluado trimestralmente para asegurar que Bolivia avance en sus metas económicas y reformas estructurales, con una proyección de que la economía se contraerá en 2026 antes de comenzar una recuperación en 2028.