ECONOMÍA Nuevas medidas del Gobierno para incrementar el suministro de diésel en Bolivia
El Gobierno boliviano ha decidido adoptar nuevas medidas para incrementar la disponibilidad de diésel, tras meses de problemas de abastecimiento que han afectado tanto a la población como al sector productivo. Esta estrategia no se limitará a la importación de combustible ya elaborado, sino que también permitirá a las refinerías importar petróleo crudo, procesarlo en el país y comercializar los derivados en el mercado interno.
El reciente Decreto Supremo 5701 establece que las refinerías podrán, de forma excepcional, importar crudo para su procesamiento y posterior venta a precios de mercado, sin subsidios estatales. El Ministerio de Hidrocarburos dispondrá de cinco días hábiles para reglamentar esta medida, que comenzará a aplicarse una vez que se complete este proceso.
Con esta nueva regulación, se busca optimizar la capacidad de refinación local, que actualmente no se utiliza a su máxima capacidad. Los combustibles derivados podrán ser vendidos a una variedad de consumidores, incluyendo mayoristas, estaciones de servicio y clientes directos, todos ellos a precios que responderán a las dinámicas del mercado.
A pesar de esta apertura, el acceso a la importación de crudo no será ilimitado. El Comité de Producción y Demanda (Prode) determinará los volúmenes permitidos de crudo a importar, considerando la demanda interna y la capacidad de transporte y procesamiento disponible.
El Gobierno también está trabajando en facilitar la importación de combustibles por parte de empresas privadas. El ministro de Economía, Christian Morales, ha señalado que existen obstáculos burocráticos en estos trámites y que la intervención de YPFB y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) busca mejorar la situación en la comercialización y distribución de combustibles.
Klaus Frerking, presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), destaca la necesidad de liberar el mercado y permitir que las empresas privadas importen, procesen y establezcan nuevas refinerías. También subraya la importancia de unificar los precios del diésel, ya que las diferencias actuales generan incentivos al desvío y mercados paralelos.
"Tenemos que sincerar todo lo que pasa con el combustible".
El analista en hidrocarburos, Álvaro Ríos Roca, considera que permitir a las refinerías importar crudo es un avance significativo, ya que promoverá la competencia y puede resultar en una opción más eficiente que la importación exclusiva de combustibles acabados. Sin embargo, advierte que el decreto no garantiza por sí solo la eliminación de las largas filas en los surtidores.
Ríos también señala que la eficacia de esta medida dependerá de que las empresas logren acceder a crudo en condiciones competitivas y que dispongan de los recursos necesarios para transportar y procesar el petróleo. Además, será crucial que los derivados lleguen efectivamente a los puntos de venta y a los consumidores finales.
En la actualidad, Bolivia importa aproximadamente el 95% del diésel que consume, la mayoría a precios subvencionados, lo que subraya la urgencia de estas nuevas políticas para asegurar un suministro adecuado y competitivo.