SOCIEDAD Transporte pesado critica al Gobierno por falta de soluciones a la crisis de diésel
Marcelo Cruz, presidente de la Asociación de Transporte Pesado Internacional de Santa Cruz, ha manifestado su descontento con las decisiones del Gobierno, señalando que el reciente Decreto Supremo 5701 no responde de manera efectiva a las necesidades de los sectores impactados por la escasez de diésel.
Cruz argumentó que el problema de la crisis de diésel es más profundo que la simple importación de carburantes, indicando que se relaciona con la escasez de dólares, la disminución de las reservas de gas y una cadena logística que incrementa los costos de los combustibles.
El dirigente del transporte pesado expuso que el Estado enfrenta una restricción económica que le impide seguir financiando un diésel costoso debido a la falta de ingresos. "Es un problema estructural", afirmó Cruz, sugiriendo la necesidad de evaluar alternativas más sostenibles.
Una de las propuestas que presentó es la posibilidad de permitir la libre importación de combustibles tanto para personas naturales como jurídicas, acompañada por una reducción temporal de impuestos y aranceles. Esta acción, según Cruz, aliviaría la carga sobre el Estado y facilitaría el acceso al diésel para sectores productivos.
Cruz enfatizó que los decretos gubernamentales, incluyendo el 5701, ofrecen soluciones temporales y no abordan el problema de fondo. "Los decretos no solucionan por completo la situación", dijo, indicando que el transporte pesado ha lidiado con dificultades en el abastecimiento de diésel durante aproximadamente tres años y medio.
Además, el dirigente sugirió que la medida de libre importación de diésel y otros combustibles debería aplicarse por un periodo de dos años con impuestos y aranceles reducidos a cero. Según él, esto podría permitir que el costo del diésel importado sea más accesible que el actual precio que enfrenta el Estado.
Cruz también cuestionó el decreto que permite a las refinerías importar petróleo, argumentando que esta medida no satisface las demandas de su sector. Aunque se liberó el impuesto especial a los hidrocarburos, aún persisten otros gravámenes que afectan la actividad del transporte.
Por último, el presidente de la asociación advirtió sobre la complicada situación cambiaria que dificultaría las importaciones privadas, incluso si se cuenta con la autorización. Cruz concluyó que la solución a la crisis de diésel requiere cambios estructurales en la importación, distribución y comercialización de combustibles, así como medidas que impulsen la exploración y producción de hidrocarburos.