DEPORTES Crisis en el arbitraje boliviano: El VAR y la desconfianza en el fútbol
Desde la reanudación del campeonato boliviano después del Mundial, cada jornada ha sido escenario de nuevas polémicas en el ámbito arbitral. Los reclamos de jugadores y entrenadores se han intensificado, en gran parte debido a la intervención del VAR, donde se han hecho públicos audios de decisiones junto a la suspensión de árbitros por parte de la Comisión de Árbitros de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF).
Uno de los incidentes más debatidos ocurrió el 9 de julio de 2026, cuando el árbitro Guildo Quenta tomó la decisión de anular un gol del equipo Aurora en su partido contra Nacional Potosí. Después de una revisión del VAR, se dictaminó que el jugador Sebastián Altamirano había cometido una falta sobre Jhohan Arce, lo que llevó a la anulación del tanto anotado por Michael Rangel.
El club Aurora expresó su profundo descontento tras el partido, resaltando su esfuerzo y buen rendimiento durante el torneo. En una conferencia, sus representantes manifestaron su frustración con la decisión arbitral, considerándola injusta y perjudicial tras un mes de trabajo arduo.
Posteriormente, la FBF hizo pública la grabación del VAR, donde se explicaba la razón detrás de la anulación del gol. La conclusión del análisis indicaba que el contacto entre los jugadores no constituía falta, lo que llevó a la suspensión indefinida de Guildo Quenta y su equipo arbitral.
Otro caso reciente que generó controversia fue el de Gery Vargas, quien expulsó al defensor de Blooming, Julio Vila, tras un llamado del VAR en un encuentro contra The Strongest. La decisión fue objeto de críticas y, tras una revisión de los audios, la FBF reconoció que se trató de un error, resultando en la suspensión de Vargas y su equipo.
Fabrizio Franzhek, secretario general de Blooming, anunció acciones legales en contra de Vargas, argumentando irregularidades en su desempeño y buscando que la situación llegue a instancias internacionales a través de la FBF. También solicitaron la revocación de la tarjeta roja mostrada a Vila, presentando evidencias que respaldan su posición.
La polémica en torno a las decisiones arbitrales ha sido un tema recurrente, reflejando una crisis en el arbitraje boliviano. Exárbitros como Adhemar Villarroel han señalado que los bajos salarios dificultan que los árbitros se dediquen plenamente a su profesión, lo que contribuye a la falta de confianza en el sistema.
Con la creciente insatisfacción por parte de clubes y aficionados, el desafío radica en restaurar la credibilidad en el arbitraje nacional, un aspecto vital para el desarrollo del fútbol en Bolivia.