SOCIEDAD Nacen los primeros pichones de paraba azul en el Pantanal boliviano
Saturnina y Avelino, dos pichones de paraba azul, han comenzado a explorar su entorno, representando un importante acontecimiento para la conservación de esta especie en Bolivia. Este nacimiento es el primero registrado en una caja nido instalada en la comunidad de Candelaria, dentro del Área Natural de Manejo Integrado (ANMI) San Matías, ubicado en el departamento de Santa Cruz.
El ANMI San Matías se extiende por 2.918.500 hectáreas y abarca partes de las provincias Ángel Sandoval, Germán Busch, Chiquitos y Velasco, en la frontera con Brasil. Esta zona, parte del Pantanal boliviano, es rica en biodiversidad y alberga una variada fauna y flora, lo que la convierte en un ecosistema crucial.
El éxito del nacimiento de estos pichones, que pertenece a la especie Anodorhynchus hyacinthinus, es relevante ya que la paraba azul está catalogada como amenazada en el Libro Rojo de los Vertebrados de Bolivia, edición 2026. Este logro se produce seis meses después de que se instalaran las cajas nido como respuesta a la disminución de espacios adecuados para la nidificación de la especie.
La historia de los pichones inició cuando una pareja de parabas ocupó una de las cajas nido, ubicada en el patio de una vivienda en El Cussy, Candelaria. La presencia constante de las aves llevó a los guardaparques a concluir que habían elegido ese espacio para anidar. Los pichones fueron nombrados en honor a los primeros habitantes de la región.
El director de la Fundación Conservación de Loros en Bolivia (CLB), Rafael Mounzón, destacó que este resultado es producto del trabajo conjunto entre el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), los guardaparques locales y otras organizaciones de conservación. La experiencia se basa en el uso de cajas nido para otras especies de loros, adaptándolas a las necesidades específicas de la paraba azul, que es la más grande de su familia.
Hasta la fecha, se han colocado 30 cajas nido en diferentes localidades del ANMI San Matías. Sin embargo, la logística de transporte de materiales ha sido un desafío debido a las condiciones de los caminos en la región, lo que ha llevado a una distribución desigual de las estructuras en los diversos sitios.
La creación de estas cajas nido surge como respuesta a la drástica disminución de árboles grandes que ofrecían cavidades naturales para la nidificación de la paraba azul. Desde 2019, los incendios han afectado severamente este hábitat, eliminando muchos de los árboles que antes eran utilizados por las aves para reproducirse.
Ante la pérdida de estos árboles, las parabas han comenzado a anidar en especies de menor tamaño, lo que ha resultado en numerosos fracasos reproductivos. La presión sobre los recursos naturales, exacerbada por la expansión de comunidades menonitas, también ha intensificado la competencia por los espacios de nidificación.
El nacimiento de Saturnina y Avelino ha generado entusiasmo en la comunidad local y entre los guardaparques. La Fundación CLB planea involucrar a los estudiantes de las escuelas en la construcción de las cajas nido, además de formar monitores ambientales para fomentar el empleo vinculado a la conservación.
Además, se busca impulsar el aviturismo en la región, promoviendo la observación de aves como una actividad económica sostenible para las comunidades cercanas, contribuyendo así a la conservación del hábitat de la paraba azul y otras especies que habitan en el Pantanal boliviano.