SOCIEDAD Ramón Darío Gutiérrez: Un pilar en el desarrollo de Santa Cruz
Ramón Darío Gutiérrez es recordado como uno de los principales motores del desarrollo de Santa Cruz, donde destacó no solo como empresario y ganadero, sino también como uno de los fundadores del Comité Cívico pro Santa Cruz. Su legado se mantiene vivo, influenciando aún el rumbo económico del departamento.
Nacido en una familia numerosa como el hijo número 12 de 15, Gutiérrez fue criado en un ambiente que lo preparó para enfrentar desafíos. A muy temprana edad, la muerte de su padre lo llevó a depender de su hermano Aurelio, quien se convirtió en una figura paternal para él. Sin embargo, el estallido de la Guerra del Chaco significó la pérdida de dos de sus hermanos, lo que impactó profundamente su vida.
Al regresar de la guerra, Gutiérrez se encontró con una Santa Cruz devastada, pero logró transformar esa realidad. Comenzó su carrera empresarial con una tejería y luego se volcó a la ganadería, importando ganado lechero desde Argentina y abasteciendo a la ciudad con productos lácteos de alta calidad.
Gutiérrez también soñó en grande con la producción de caña de azúcar. Fundó una pequeña destilería de alcohol y, con el tiempo, estableció un ingenio azucarero que se convertiría en una de las empresas más relevantes de Santa Cruz. Su visión de transformar materias primas en productos terminados marcó un hito en la economía local.
Según Jean Pierre Antelo, presidente de la Cámara de Industria y Comercio (Cainco), Gutiérrez simboliza el espíritu de la iniciativa privada en una Santa Cruz que necesitaba desarrollarse y progresar. Su liderazgo y compromiso con el crecimiento de la región lo hicieron destacar en un marco de escaso apoyo gubernamental.
En 1950, Santa Cruz tenía aproximadamente 40.000 habitantes y enfrentaba numerosas carencias, como la falta de agua potable y pavimento. Gutiérrez fue elegido presidente del Comité pro Santa Cruz, una organización que buscó mejorar las condiciones del departamento y enfrentó la falta de combustible mediante la movilización de la población.
A pesar de su fallecimiento en 1987, el legado de Ramón Darío Gutiérrez perdura. De su esfuerzo por transformar una Santa Cruz empobrecida en una región agroindustrial floreciente, surgen oportunidades y organizaciones que continúan defendiendo y proyectando el desarrollo del departamento. En septiembre de 2026, se recordará su figura como un verdadero Cruceño de Oro.