POLICIAL Investigaciones en marcha tras asesinato de familiar de exlíder de sicarios en San Matías
El asesinato de Pablo Roberto Souza, de 31 años, ha conmocionado a la comunidad de San Matías. La víctima era sobrino de un exlíder del clan de sicarios conocido como los “tiones”, quien fue asesinado en abril de 2024. El ataque ocurrió en una peluquería del barrio San José, donde Souza esperaba su turno y fue sorprendido por dos hombres armados que llegaron en motocicletas y abrieron fuego antes de escapar sin dejar rastros.
Según informes preliminares, los agresores portaban armas largas y realizaron múltiples disparos que causaron la muerte inmediata de Souza. La Policía, representada por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), se presentó en la escena del crimen para recoger evidencias y proceder con el levantamiento del cadáver. Los forenses confirmaron que las heridas fueron provocadas por proyectiles de arma de fuego.
Familiares de la víctima han expresado que su muerte fue una consecuencia directa de su parentesco con un miembro del clan, asegurando que Souza era un hombre dedicado y honesto que se dedicaba a la venta de pollo. Un familiar comentó: "Era un hombre emprendedor que se gana la vida honestamente".
El ataque se produjo en un contexto de creciente violencia en la zona, donde las fuerzas del orden han estado activas tras la ejecución de al menos cinco personas en días recientes, incluyendo a un teniente de policía. Este aumento en la actividad delictiva ha llevado a la presencia constante de un contingente policial desde hace aproximadamente diez días en San Matías.
Además, en el mismo ataque resultó herido el concejal municipal Iverth Ricardo Gantier Vargas, quien fue trasladado a un centro médico en Cáceres, Brasil, para recibir tratamiento. A pesar de la movilización de la Policía, aún no se han realizado detenciones relacionadas con este caso. Las autoridades son conscientes del miedo que existe entre la población, lo que complica la obtención de testimonios de testigos.
La Felcc ha comenzado a tomar declaraciones de testigos, aunque el temor a represalias sigue siendo un obstáculo para que más personas se presenten. Un oficial de la Policía señaló: "No se ha logrado detener a ninguna persona, pero hemos persuadido a algunas personas como testigos para que presten sus testimonios, porque aquí hay mucho temor a las represalias".
En los últimos diez años, más de 200 personas han sido asesinadas en esta región, en su mayoría como resultado de ajustes de cuentas relacionados con el narcotráfico. Las autoridades continúan trabajando en coordinación con la policía brasileña para abordar esta alarmante ola de violencia.