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ECONOMÍA

Andrés Gómez Vela interroga los beneficios de los viajes internacionales del Gobierno boliviano

· Fabiola Suárez

El periodista y analista Andrés Gómez Vela ha señalado la necesidad de cuestionar el costo y los resultados de los desplazamientos internacionales realizados por los funcionarios del Gobierno de Rodrigo Paz, en el marco de la política exterior que se promulga con el lema "Bolivia en el mundo y el mundo en Bolivia".

Gómez Vela argumenta que aunque la participación internacional es clave para atraer inversiones, abrir mercados y fomentar relaciones diplomáticas, es esencial llevar a cabo un análisis sobre los costos asociados y los beneficios concretos que estas misiones traen al país.

Un estudio de los decretos presidenciales y las misiones internacionales, realizado por la periodista Gabriela Ichaso Elcuaz, revela que el excanciller Fernando Aramayo estuvo 63 días fuera del país en viajes oficiales. Este análisis se basa en el Decreto Supremo N.º 1788 de 2013, que establece una escala de viáticos para los servidores públicos. Considerando la tarifa más baja, que es de 300 dólares diarios, el total por 63 días asciende a 18.900 dólares solo en viáticos.

Al incluir un 25% adicional por gastos de representación, el total podría llegar a 23.625 dólares, sin contar gastos de transporte, hospedaje y otros costos relacionados con las misiones. Además, se mencionan las ausencias prolongadas de otros ministros, como José Fernando Romero y José Gabriel Espinoza, cuyos días fuera del país podrían evaluarse de manera similar.

El interrogante que surge es claro: ¿qué beneficios concretos retorna Bolivia? Gómez Vela sugiere que un viaje oficial no es necesariamente un gasto injustificado, ya que podría representar una inversión si se obtienen resultados positivos para el país.

Sin embargo, enfatiza la urgencia de conocer los gastos reales en pasajes, viáticos y representación, así como cuántas personas viajaron con las autoridades y, sobre todo, qué frutos concretos han dado esas gestiones.

Entre sus inquietudes se encuentran cuántos acuerdos se firmaron, qué inversiones se materializaron en el país, qué mercados se abrieron para los productos bolivianos y cuánta cooperación internacional se logró. Dada la situación económica actual del país, el analista propone que la Asamblea Legislativa Plurinacional demande un informe detallado sobre las misiones internacionales y sus resultados.

La conclusión es contundente: Bolivia necesita relacionarse con el mundo, pero la política exterior debería evaluarse en función de sus resultados, no solo por la cantidad de viajes, reuniones o imágenes oficiales.

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