POLICIAL Creciente ola de violencia en Santa Cruz: el narcotráfico como raíz del problema
En las últimas dos semanas, el departamento de Santa Cruz ha sufrido una notable escalada en la violencia, evidenciada por el registro de diez asesinatos, así como varios atracos a mano armada en bancos y estaciones de servicio. Este panorama delictivo también incluye incidentes relacionados con el sicariato y el tráfico de armas.
A pesar de la movilización de fuerzas policiales, el Gobierno ha admitido que la situación sigue fuera de control. El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, expresó que es “imposible tapar el sol con un dedo” y reconoció que la falta de respuesta en administraciones pasadas ha contribuido significativamente a esta crisis.
Oviedo destacó que el actual contexto de inseguridad en Santa Cruz y otras ciudades del país es resultado de una prolongada inacción ante el aumento de la criminalidad. "Hoy enfrentamos un alto índice delictivo que ha sido producto de años de desatención", afirmó.
El narcotráfico es visto por el ministro como la raíz del problema, señalando que en las últimas dos décadas, el crimen organizado ha encontrado un espacio en Bolivia para operar. En este sentido, mencionó la reciente captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, quien contaba con un grupo de seguridad compuesto por nacionales colombianos y venezolanos.
El ministro relacionó los recientes actos violentos, incluyendo el asesinato de cuatro individuos en una hacienda y la muerte del subteniente Yerson Salazar en San Matías, con la lucha por el control de rutas de exportación de drogas como cocaína y marihuana.
Oviedo también hizo hincapié en que, hasta hace poco, el país mantenía una política de seguridad pública que no abordaba adecuadamente ciertas prácticas delictivas. Reconoció que cambiar esta situación no es algo que se logre de la noche a la mañana, dado que las políticas de lucha contra el crimen no se implementaron de manera efectiva en gestiones anteriores.