Voces del Oriente
SOCIEDAD

Monseñor Leigue exhorta a la comunidad a mantener la fe ante las adversidades

· Daniela Antelo

En la misa dominical celebrada el 9 de agosto, el arzobispo de la Arquidiócesis de Santa Cruz, monseñor René Leigue, centró su mensaje en la importancia de la fe y la perseverancia ante las dificultades que enfrenta la sociedad boliviana. A pesar de la lluvia que cayó sobre la capital cruceña, la presencia de los fieles fue notable, y el monseñor utilizó el relato evangélico de Jesús caminando sobre las aguas como base para su reflexión.

Leigue hizo hincapié en que el mandato de Jesús de 'ir a la otra orilla' simboliza la necesidad de salir de las zonas de confort y enfrentar desafíos. "Esa es la misión de la Iglesia, un llamado a ir más allá de lo conocido y llegar a las periferias", afirmó.

Al abordar las dificultades cotidianas, el arzobispo comparó las olas del mar con los problemas que afectan a las personas, recordando que muchos pueden sentirse atrapados en situaciones difíciles. Aclaró que dudar de la presencia de Dios puede afectar negativamente la vida espiritual de los creyentes.

Leigue también destacó que la exhortación de Jesús a Pedro, 'Ven', implica que cada persona debe tomar acción. "No se trata solo de quedarnos tranquilos; necesitamos actuar y confiar en Dios. Si de verdad creemos, debemos caminar hacia adelante", reflexionó.

El arzobispo advirtió sobre el impacto de la tecnología y la inteligencia artificial en la fe, cuestionando cuántas personas se están alejando del camino espiritual al pensar que lo saben todo. Instó a no sustituir el camino espiritual por una búsqueda de autosuficiencia.

Asimismo, recordó a los feligreses que no deben condicionar su fe a la expectativa de milagros extraordinarios. "Cada día de vida, cada amanecer y cada detalle de la naturaleza son milagros que nos regala el Señor", destacó Leigue, enfatizando la importancia de reconocer la divinidad en lo cotidiano.

En la víspera de la festividad de San Lorenzo, el patrón de la arquidiócesis que se celebra el 10 de agosto, monseñor Leigue invitó a los creyentes a conocer la vida del santo diácono, quien es un ejemplo de dedicación y perseverancia, animando a todos a ser verdaderos misioneros en la sociedad.

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